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11月25日 EL MARIDO DE SANDRA MACRI PRESENTO EL MAIL QUE LE ENVIARON DESDE EL GOBIERNO PORTEñO PARA QUE DESVINCULE A MACRI DE LAS ESCUCHASLibreto escrito a medida para que repita el cuñadoDaniel Leonardo ratificó ante Oyarbide que recibió un correo electrónico del despacho del jefe de Gobierno con el texto de lo que debía decir para proteger a Mauricio Macri en la causa por espionaje. Fuentes del macrismo confirmaron que el mail es auténtico. Por Irina Hauser y Raúl Kollmann Fuentes del gobierno de Mauricio Macri confirmaron anoche que es auténtico el mail enviado por una secretaria personal del jefe de Gobierno porteño a su cuñado, Daniel Leonardo, indicándole la forma en la que debía despegar a Macri de las escuchas telefónicas ilegales. Era un comunicado que se suponía que debía difundir como si lo hubiera escrito él. Decía: “Quiero dejar en claro que en ningún momento he vinculado al señor jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri, en presuntas acciones de espionaje contra mi persona durante la declaración testimonial que brindé ayer en ante el juez Norberto Oyarbide”. Cuando el juez citó a Leonardo a principio de mes para informarle que le habían pinchado el teléfono, el cuñado fue categórico: “Creo, sin posibilidad de error, que el Sr. Franco Macri habrá hablado con Mauricio Macri a los efectos de que violaran mi intimidad por medio de la pinchadura de teléfono”, aseguró. Al día siguiente cambió la versión y públicamente dijo algo muy parecido al comunicado. La realidad es que la escucha que más compromete a Macri es justamente la de su cuñado. Es que la de Sergio Burstein, integrante de la agrupación Familiares, se le podría adjudicar a un interés del propio Jorge “Fino” Palacios, jefe de quien fue mano de obra en toda la operación de espionaje, Ciro James. Palacios estaba a punto de ser procesado por encubrimiento en la causa AMIA. Las otras pinchaduras, a Carlos Avila, a dos gerentes de Supermercados Coto, al empresario de una multinacional, a la esposa de un anticuario en pleno proceso de divorcio y buena parte de las demás ya comprobadas, pueden atribuirse a espionaje empresarial o personal. Pero toda esa argumentación tiene un obstáculo insalvable: Ciro James, el mismo personaje que protagonizó el espionaje a los otros, realizó el que le tocaba de cerca al propio Macri. Y además, era subalterno de Palacios, el comisario defendido una y mil veces por Macri. El domingo, en el diario La Nación, el jefe de Gobierno directamente le echó la culpa a su padre, Franco: “Hay una carta de mi padre –dijo– en la que está la respuesta. Es un conflicto de mi padre y este señor y mi padre relata que contrató a una agencia de seguridad norteamericana. Ustedes interpreten lo que les parezca. Si es verdad que este señor Ciro James envía casetes a pedido de la agencia americana es un conflicto del que no me hago cargo y no tengo absolutamente nada que ver”. En estas palabras, de hecho, Macri acusó a su padre de un delito: el espionaje ilegal. Y todo indica que en el juzgado de Oyarbide, tarde o temprano, le pedirán explicaciones a Franco y también a Mauricio. Al primero, porque su yerno directamente lo acusa por el espionaje. Y al segundo, porque le preguntarán qué elementos tiene para señalar a Franco, su padre, como autor del espionaje. Cuando Oyarbide citó a Leonardo a principio de mes para notificarle que había tenido el teléfono pinchado entre mayo y junio del año pasado, Leonardo acusó de entrada a la familia Macri. Dijo que su suegro siempre se opuso a su matrimonio con Sandra Macri –con quien se casó en 2004– y que lo amenazó varias veces. Toda la pelea giraba en torno del dinero y tuvo su pico el año pasado cuando su esposa estuvo internada, muy mal de salud, y Franco le ofreció dinero para que se alejara de ella, según su relato. Fue para la misma época en que grabaron sus conversaciones. declaró en aquella oportunidad. Leonardo informó ayer en el juzgado que pocas horas después de hacer aquella afirmación en los tribunales de Retiro pasaron varias cosas. Primero, su mujer le contó que recibió un llamado de sus hermanos Mariano y Mauricio “con tono agresivo” para reprocharle que Leonardo “los había involucrado”. Al día siguiente, Sandra le dijo: “Esto te lo da Mauricio, mandalo por la prensa urgente”. Después del párrafo inicial en que, supuestamente, dejaba en claro que no involucró a Mauricio Macri, el texto continuó de la siguiente manera: “Admito haber mantenido situaciones controversiales con el señor Franco Macri, padre de mi esposa Sandra, pero de ningún modo eso alteró mi relación con el señor Mauricio Macri ni me colocó en posiciones de enfrentamiento o enemistad personal con él. Por el contrario, siempre sostuvimos un trato cordial y respetuoso y nunca pensé, declaré o denuncié que pudiera estar involucrado en acciones tendientes a vulnerar mi intimidad”. Ante el juez, Leonardo afirmó ayer que desechó el pedido que provenía del jefe de Gobierno porteño. “Cuando leo el mail, mi señora me dice que le relate eso a la prensa, por pedido de Mauricio. A lo que le contesté que yo no lo iba a hacer, que no era una criatura ni un niño de jardín para que le dicten lo que tiene que decir y que iba a aportar esa carta al tribunal”, repasó en el juzgado, donde entregó el texto. Como remitente, figura la casilla de correo electrónico de Ana Moschini, secretaria privada del jefe de Gobierno. Leonardo dijo que recibió un mensaje de la secretaria en su celular, de parte de su cuñado. Lo respondió, pero nunca logró hablar con él. La mujer, explicó, es una “persona de confianza de la familia”, que había sido secretaria de Franco Macri en Socma y luego, tras una reducción de personal, pasó a trabajar con Mauricio. Moschini fue citada por el juez Oyarbide para ver si reconoce haber mandado el e-mail en cuestión y debería presentarse hoy. Cerca del jefe de Gobierno porteño admitieron que el mail es auténtico. Los hombres de Macri argumentan que al día siguiente de la declaración de Leonardo ante Oyarbide, Sandra Macri llamó a su hermano Mauricio para pedirle disculpas y señalarle que no había sido su intención incriminarlo. En ese diálogo telefónico, Sandra le dijo a Mauricio que no sabía como reparar lo hecho y el jefe de Gobierno le habría sugerido que saque un comunicado aclarando la situación. –Lo que pasa es que Daniel no sabe cómo decirlo, no encuentra las palabras. ¿Por qué no nos redactan ustedes el comunicado? –habría pedido Sandra, según la asombrosa versión de los hombres de Macri. En función de eso, alguien del entorno del jefe de Gobierno redactó el texto en el que Leonardo desvinculó a Macri de las escuchas que le hicieron, ese texto se le entregó a la secretaria privada de Macri y ella se lo envió por mail a Sandra y su marido. A los pocos días de su testimonio original ante Oyarbide, Leonardo suavizó sus críticas a Mauricio. En un reportaje con Página/12 incluso sostuvo: “Yo no culpo (por las pinchaduras telefónicas) al ingeniero Macri, o sea mi cuñado”. Todas estas idas y vueltas sugieren que alguna negociación hubo después de la declaración de Leonardo involucrando a Mauricio. Está claro que el cuñado torció su declaración, por lo menos en forma pública, pero ahora terminó entregando el mail al juzgado, con lo que nuevamente pateó el tablero. 11月20日 Me "olvidé" de la responsabilidad política hasta que me lo hicieron recordar.Hay que publicar
la novedad che: Montenegro se asumió como responsable político de la
designación de Palacios y de Chamorro. Eh! pero si no hacía falta.
Cualquier hijo de vecino se da cuenta que escuchar legisladores,
sindicalistas, empresarios, etc., no tienen ningún tipo de vinculación
política: ya lo dijo Rodriguez Larreta "no hay que politizar la
cuestión" y yo le creo como siempre le creí a él y, sobre todo, a Mauri. "Esta es una situación grave. En algún punto pecamos por la gestión, la gestión, la gestión, y tratar de que esto fuera para adelante lo más rápido posible teniendo en cuenta cuál era la principal necesidad que teníamos, y en algún punto dejamos de lado el tema político", indicó. Faaaa, yo no sabía que la gestión es independiente de la política. Se que en las empresas grandes, se tiene, por lo menos, un departamento de relaciones públicas. Estos ni eso: deben creer que la política es hacer campaña y nada mas. En realidad, gestión, gestión, gestión mucha no hay. Yo vi gestión de boldosas antes de las elecciones, después, la gestión, gestión, gestión finiquitó. Y no es cierto que dejaron de lado lo político: mas bien no se hicieron nunca responsables de sus propias garcadas y atribuyeron sus culpas políticas al Gobierno Nacional . Como leí en un comentario de Crítica por allí: falta que le echen la culpa a Cristina por las inundaciones; es que ella puso sobre la Capital Federal la máquina de fabricar lluvia que le prestó Chávez. Ahora, como quedó claro que el Fino no era un infiltrado mandando por la kk y que, en realidad, se habían armado una Pyme, no les quedó otra que asumir la responsabilidad que siempre, por este y otros temas, les cupo. Montenegro admitió que "no avizoramos las dificultades políticas que podía llegar a tener esto", y agregó que "a la gente hay que tratar de explicarle lo mejor posible que es probable que se haya discurrido en errores y que estamos trabajando para corregirlos". Es probable en un 100%. Avisenlé. LA MEJOR POLICIA ESTA APRENDIENDO A ESPIAR,NO SE VISLUMBRAN HOMBRES COMO EL SUPERAGENTE 86 Según
Montenegro, el objetivo de la Policía Metropolitana es "tratar de
mejorar la calidad de vida de la gente", y consideró que, si bien hay
problemas "políticos", no los hay "de gestión, porque estamos más
fuertes en lo que tiene que ver con la conformación, el reclutamiento, el equipamiento, el armamento". Che,
cuando hicieron el casting para reclutar al jefe, al subjefe, etc. de
la nueva police, a qué parte la tengo que atribuir? A la gestión o a la
política?, porque si entra en gestión es claro que es deficiente y si
la atribuyo a la política me encuentro con el olvido inocentón (es un
decir, no jodan) sobre las cuestiones políticas. Como dijo Mauri "no
ninguna hay explicación". Sip. Es así nomás, un realista el hombre. En realidad, lo que está diciendo Montenegro es: "los periodistas me apretaron en la conferencia de ayer
y no me quedó otra que hacerme cargo. Me "olvidé" de la responsabilidad
política hasta que me lo hicieron recordar. Si los periodistas se
hubieran callado la boca como hicieron desde que asumimos, yo hubiera
hecho lo mismo. Nos traicionaron, se nos dieron vuelta sólo
por la cuestión de que anduvieron escuchando a Mitre desde el gobierno
del que formo parte. Ahora que me acuerdo creo que soy responsable
político de las designaciones, eh, sí, creo que si, no me acuerdo bien,
pero me parece que si. 11月18日 Deseos de paz duradera en Medio OrienteFuente Pagina /12 La presidenta Cristina Kirchner recibió ayer al presidente de Israel, Shimon Peres, frente a quien prometió realizar “todos los esfuerzos y gestos necesarios para contribuir a lograr una paz duradera en Medio Oriente”. Los presidentes hablaron de los atentados a la Embajada de Israel y la AMIA y de la supuesta implicancia iraní en esos ataques. “Debo rescatar que la Presidenta piensa y siente igual que nosotros”, sostuvo Peres. Un periodista israelí consultó a Cristina Kirchner sobre su relación con el venezolano Hugo Chávez, quien a su vez se lleva muy bien con el presidente de Irán, Mahmud Ahmadinejad. “Argentina no permite que nadie elija a sus amigos, ni tampoco Argentina pretende elegir a los amigos de nadie”, respondió. Peres permanecerá en el país hasta esta tarde. El presidente israelí llegó el domingo a la noche a Buenos Aires como parte de una gira por la región junto a funcionarios y un importante grupo de empresarios. Cristina Kirchner destacó que recibirá al lunes próximo al presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas. “Los lunes de Medio Oriente”, bromeó sobre las visitas sucesivas. Premio Nobel de la Paz, Peres, de 86 años, insistió ayer en su deseo de llegar a un acuerdo con la Autoridad Palestina, cuando todo indica que las posibilidades de que las negociaciones fracasen son de nuevo muy altas. Desde aquella vez que Carlos Menem ofreció una desinteresada mediación a la que nadie hizo caso, Argentina se mantuvo en buena medida ajena al eterno conflicto en Medio Oriente. “Aspiramos, como miles y millones en el mundo, a que los palestinos puedan ser reconocidos como un Estado y los israelíes vivan en paz dentro de sus fronteras”, subrayó ayer Cristina Kirchner, lo que es la postura histórica de la diplomacia argentina. Shimon Peres inauguró por la mañana junto al canciller Jorge Taiana un seminario de negocios en la Cancillería. Allí destacaron que las exportaciones argentinas a Israel vienen creciendo en los últimos años, hasta llegar a los 220 millones de dólares en 2008, con un saldo favorable para nuestro país respecto de las importaciones. A las 11.30, Peres se trasladó a la Casa Rosada, donde se reunió a solas con la Presidenta. Luego dieron una conferencia de prensa juntos de la que participaron periodistas argentinos y los israelíes que vienen cubriendo la gira de Peres. La Presidenta arrancó hablando de su “profunda convicción en materia de antisemitismo y rechazo de cualquier manifestación racista y xenófoba”. Peres sostuvo que no era la intención de la reunión hablar de Venezuela, aunque sí los preocupaba Ahmadinejad. “Desde ya no voy a sugerir qué es lo que deberían hacer ustedes en un ámbito o en el otro, pero realmente me impresionó mucho la postura de la Presidenta, que dijo que debemos levantarnos contra cualquier cosa que afecte nuestras relaciones: el caso de Ahmadinejad es un claro ejemplo al negar el Holocausto”, sostuvo. Además contó que había invitado a Cristina Kirchner para que fuera la oradora principal de una conferencia sobre derechos humanos. “Es una de las personalidades más sobresalientes que habla en contra del antisemitismo y el racismo”, la alabó. Hubo un momento específico donde se habló de los atentados. “Los únicos dos países en todo el continente americano que hemos sufrido atentados del terrorismo internacional somos nosotros y los Estados Unidos, por eso nuestra convicción en la lucha contra el terrorismo no es declamativa”, resaltó Cristina Kirchner respecto del punto en que seguramente hay más sintonía entre ambos países. Y recordó que en la Asamblea de las Naciones Unidas reclamó a Irán que accediera a enviar a las personas –algunos de ellos aún son funcionarios– que la Justicia argentina considera implicadas en los ataques. Los presidentes compartieron luego el almuerzo de rigor en el Palacio San Martín con mesas ocupadas por funcionarios, gobernadores, diplomáticos, empresarios y demás invitados. La Presidenta mencionó en su discurso el “mito” sobre “un cierto tufillo antisemita del peronismo” y habló de los acuerdos que firmó con Peres, que permitirán, por ejemplo, desarrollar joint-ventures entre empresas israelíes y argentinas, como las que ya existen para electrónica en Tierra del Fuego. Peres tiene actividades agendadas para hoy. Por la mañana, desayunará con el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, luego mantendrá encuentros con las autoridades de las entidades de la comunidad judía, la AMIA y la DAIA, y visitará una escuela. Tiene previsto marcharse por la tarde. 11月12日 30 mil soldados adicionales a Afganistán,
Moscú, 11 de noviembre, RIA Novosti. El acrecentamiento de la presencia militar de EEUU en Afganistán poco contribuiría a normalizar la situación en el país, si no se acompaña del fortalecimiento de las estructuras armadas afganas, declaró hoy en rueda de prensa el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, Andrei Nesterenko. El presidente de EEUU, Barack Obama, destacó 21 mil soldados en primavera de 2009 a Afganistán, donde ya se encontraba un contingente estadounidense de 68 mil efectivos. En octubre del año en curso, el comandante de la Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad (ISAF), el general Stanley McChrystal, presentó a Obama un informe en que señaló el empeoramiento de la situación en el país y solicitó enviar más tropas a Afganistán. Al comentarlo, Nesterenko dijo que 30 mil soldados adicionales poco podrían y que tal medida daría efecto sólo acompañada de formación de unas estructuras afganas de alta capacidad combativa, destinadas a luchar contra el narcotráfico, que es una base financiera de los talibanes. El portavoz señaló que la operación antiterrorista comenzó en Afganistán hace nueve años, pero la situación sigue complicada en el país, no se nota ningún progreso y hasta se observan tendencias de degradación. La zona de la actividad de los talibanes y otros extremistas se ha extendido a las regiones septentrionales del país, antes relativamente tranquilas, dijo. Los contingentes extranjeros sufrieron unas pérdidas récord en el año en curso: en 10 meses de 2009 perecieron 466 militares, mientras que en todo el año 2008, sólo 295, informó. 11月11日 “En apoyo al proceso democrático”“En apoyo al proceso democrático”Luego de que la Presidenta denunciara “hechos puntuales para poner de malhumor a la sociedad” y advertir que el voto es la única forma de llegar al poder, el consejo directivo de la CGT se reunió ayer y llamó a la movilización en defensa del sistema. La Confederación General del Trabajo (CGT) convocó a una marcha “en apoyo del orden constitucional y el proceso democrático” para el viernes 20 de noviembre. La central sindical lanzó la convocatoria luego de que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner denunciara que existen “hechos puntuales para poner de malhumor a la sociedad”, en alusión a diversos conflictos, entre los que está el del subte. El gobernador bonaerense Daniel Scioli advirtió que existen sectores que buscan crear un “clima de inestabilidad” y el dirigente Edgardo Depetri les puso nombre: Eduardo Duhalde, Luis Barrionuevo, Hugo Biolcati, Elisa Carrió “y los multimedios que tienen poder real destituyente”. El Partido Justicialista adhirió a la convocatoria (ver página 5). Desde el duhaldismo y la Coalición Cívica rechazaron las acusaciones y la UCR pidió que el Ejecutivo informara a quiénes se refiere. El consejo directivo de la CGT se reunió ayer durante más de tres horas en la sede de Azopardo al 800 y decidió convocar a una “masiva movilización” para defender la democracia el 20 de noviembre a las 16 en Plaza de Mayo. “La CGT expresará ese día el deseo de garantizar el proceso democrático. Ningún reclamo puede ubicarse por encima del orden constitucional. El sistema democrático debe garantizar que los derechos de uno terminen donde empiezan los de los demás”, sostuvo el titular del Sindicato de Dragado y Balizamiento, Juan Carlos Schmid, en una alusión al conflicto del subte. “La marcha fue convocada porque la CGT entiende que existe una situación de enrarecimiento del clima político”, advirtió el secretario de Capacitación y Formación Profesional de la central obrera, en sintonía con el discurso oficial sobre una desestabilización al gobierno nacional. La Presidenta dijo el lunes que “todos tienen derecho legítimo a aspirar a ser presidente, pero debemos acostumbrarnos a que la forma de llegar es votando cada cuatro años y no a través de crear situaciones muchas veces amplificadas. Creer que con esta metodología, que alguna vez le dio resultado a alguien, las historias pueden repetirse monocordemente, en realidad, le costó mucho al país”. “Se pretende instalar un clima artificial y desestabilizador. Cuando se desestabiliza el proceso democrático sufren los trabajadores y sus familias”, consideró el secretario de Derechos Humanos de la CGT, Julio Piumato, quien estimó que hay “claros ejemplos que procuran instalar un clima político alejado de la realidad”. “Está muy claro quiénes desestabilizan: desde aquellos que reclaman la intervención extranjera en las embajadas, hasta los que practican la permanente denostación del Congreso”, afirmó el gremialista judicial. “Hemos observado actitudes de sectores de la oligarquía que procuran instalar el caos, en tanto otros de la izquierda son funcionales al modelo neoliberal”, interpretó. Más temprano, Scioli planteó que “hay muchos que quieren distraer la atención y tratar de generar un clima de inestabilidad e incertidumbre para tapar otras cuestiones que están bien encaminadas”. “Tenemos que estar atentos y desenmascarar estas situaciones cuando se producen”, dijo el gobernador. “No somos tontos y advertimos una intención de profundizar, a partir de diciembre, esta actitud de desgastar y agraviar al gobierno en forma egoísta y mezquina”, remarcó José María Díaz Bancalari. Ni la Presidenta ni Scioli ni los dirigentes cegetistas les pusieron nombre y apellido a las amenazas. De esto se encargó el diputado kirchnerista Depetri: “Quienes tienen poder son los Biolcati, los Duhalde, los Barrionuevo, los sectores de los multimedios de comunicación, los grupos políticos partidarios que articulan con la embajada norteamericana y con la CIA, como la propia Carrió. Esos son los sectores de poder real que pueden desestabilizar el Gobierno”. Depetri recordó una entrevista de Duhalde en la que comparó al gobierno actual con una botella de leche (“Tiene fecha de vencimiento, y espero que no pase como algunos productos, que se echan a perder antes”, dijo el ex presidente). “Barrionuevo también planteó que el Gobierno no termina su mandato, Biolcati dijo que ‘con la derrota electoral, el Gobierno iba a salir anticipadamente’; Carrió misma ha planteado que a ella la gente le pide: ‘Habría que matar este gobierno, que este gobierno tendría que irse’”, sostuvo Depetri. Desde los distintos espacios de la oposición rechazaron las denuncias del kirchnerismo. El duhaldista Carlos Brown consideró que hacer responsable a Duhalde por las protestas es “manifiestamente equivocado e incorrecto”. El peronista disidente Felipe Solá estimó que es “el Gobierno el que genera un ambiente de tensión y hartazgo en la sociedad”.”Provoca una situación real de enfrentamiento entre argentinos desocupados cuando lanza un plan para cooperativas que apunta a fortalecer a los intendentes y mantener la red de clientelismo”, afirmó Solá. Por su parte, el titular del Comité Nacional la UCR, Gerardo Morales, presentó un pedido de informes para que el Poder Ejecutivo detalle quiénes serían los responsables de la campaña destituyente. “Si es el propio Gobierno el que aprieta, controla y vigila e, incluso, escucha ilegalmente a opositores políticos, la Presidenta debiera saber quién quiere desestabilizar”, devolvió el senador radical. “Una gran contribución sería que el Gobierno aflojara con la incitación a la violencia”, dijo. El diputado de la Coalición Cívica Fernando Sánchez señaló: “El Gobierno es violento y genera violencia, con la no libertad sindical y la utilización de la pobreza. Y existen en la Argentina posiciones desestabilizadoras. Nosotros no estamos con ninguna de las dos. Creemos en la institucionalidad: Cristina Kirchner hasta 2011... y después que se olvide”. 11月2日 Y vuelve la pregunta de dónde andaba la indignación de tanto analista y tanto tilingo cuando la plata de los jubilados se jugaba en la timba de las AFJP.Acaba de cumplirse un año, justamente, desde el anuncio del fin de la jubilación privada. ¿Dónde quedaron los juicios multimillonarios de los bancos, que iban a sucederse en catarata? ¿Dónde está la catástrofe que predijeron? En ningún lado, como no sea en el cinismo de continuar batiendo el parche de una plata que no es de sino para, porque los trabajadores activos contribuyen a solventar el sistema de reparto en una solidaridad que no es de congelamiento sino a futuro.
Mercado único
Por Eduardo Aliverti
No sobresale ningún tema político en particular: son varios. Y podría decirse que para todos los gustos, aunque, sucesivamente, se anulan unos a otros, casi en forma diaria. Es lo que corresponde a ese habitual enloquecimiento informativo que, en apariencia sin ton ni son, amontona siempre pero no privilegia nunca. ¿O prioriza pero en una única dirección? Veamos, en un orden cualquiera de factores que no altera el producto. El Gobierno presentó su proyecto de reforma política, que por cierto no es una cuestión que le quite el sueño a la sociedad ni muchísimo menos. La idea es o puede ser entre cuestionable y sospechosa. Pero en todo caso es ambas cosas a dos bandas, porque asienta el camino para que únicamente las fuerzas mayoritarias puedan subsistir con comodidad. El traje no parece sólo a medida del PJ en general, y del kirchnerismo en la coyuntura, sino también de la UCR. Al mejor estilo del Pacto de Olivos que la rata y Alfonsín sellaron a comienzos de los ‘90. Sin embargo, la noticia fue presentada como una movida exclusivamente K y como si, encima, los radicales y el resto del espectro partidario no viniesen reclamando hace años la misma reforma. Un ligero recuadro del propio Clarín, en su edición del viernes pasado, tituló que “La UCR discute dar apoyo con disimulo”. En la misma sintonía está la asignación universal por hijo. Al llegar a 180 pesos ronda un 40 por ciento arriba de lo que se calculaba, alcanzando así los reclamos de máxima de la oposición. Pero fue mostrada como un artilugio oficialista que no llega a la universalización porque incluye, solamente, a las familias de desocupados y trabajadores en negro. Se insiste en que sean igualmente abarcados los hijos de pudientes, bajo la excusa de que en tal opción se evita el ardid del clientelismo. Criterio según el cual es necesario cometer una injusticia al único efecto de no sospechar que pueda perpetrarse una injusticia mayor. No se trata de defender porque sí la decisión oficial. Más aún, es coincidencia generalizada que la mecánica es una variante del asistencialismo, que no apunta a resolver el drama de la pobreza en lugar de que el Estado garantice, por ejemplo, la universalidad del derecho al empleo. Pero en vez de este tipo de apuntes críticos, intelectualmente honestos, se prefirió amplificar la aprensión al electoralismo. De igual modo, la medida es discutida porque los recursos serán extraídos de la Anses y no de la impunidad de que goza la renta financiera, entre otras probabilidades que, en efecto, servirían mucho mejor a la equiparación de esfuerzos contributivos. Empero, ¿alguien duda de que si hicieran esto último los acusarían de afectar la seguridad jurídica y de provocar una amenaza letal para los inversores, como de hecho lo advirtieron apenas trascendió el proyecto? En otras palabras, el clásico y nunca bien ponderado “no importa pero me opongo” aunque, como en torno de la reforma política, sea la misma o casi idéntica disposición que el coro opositor exigía hace añares. También en línea con lo anterior, pero acerca de que se tomarán 1800 millones de pesos de la Anses para afrontar vencimientos de deuda y otros rubros de faltante de caja, volvió a hablarse de que se usa “la plata de los jubilados”. Por supuesto, esos destinos pueden ser muy discutibles pero, política y filosóficamente, hablar de la plata de los jubilados es una de las demagogias más repugnantes de que se pueda hacer gala. Es portentoso que deba insistirse en que los aportes previsionales no son intangibles, ni aquí ni en ningún lugar del mundo de ninguna época: que el Estado disponga de tales fondos es la condición necesaria, bien que no suficiente, para activar la economía mediante políticas de intervención. No tocar la plata de los jubilados –el periodista se repite a sí mismo respecto de un editorial reciente– significaría vivir en un sistema capitalista estrafalario, donde el dinero se inmoviliza sin darle capacidad de ahorro ni sustentabilidad. Hablamos de que la mayor garantía a fin de cobrar sus haberes, una vez retirados, es que la proporción entre activos y pasivos permita ensanchar las arcas públicas gracias al andar macroeconómico. Y vuelve la pregunta de dónde andaba la indignación de tanto analista y tanto tilingo cuando la plata de los jubilados se jugaba en la timba de las AFJP. Acaba de cumplirse un año, justamente, desde el anuncio del fin de la jubilación privada. ¿Dónde quedaron los juicios multimillonarios de los bancos, que iban a sucederse en catarata? ¿Dónde está la catástrofe que predijeron? En ningún lado, como no sea en el cinismo de continuar batiendo el parche de una plata que no es de sino para, porque los trabajadores activos contribuyen a solventar el sistema de reparto en una solidaridad que no es de congelamiento sino a futuro. En parte, este conjunto temático sirvió para aminorar la casi pornográfica campaña de bastardeo a los movimientos sociales, que un grupo muy significativo de personalidades, en nota publicada este miércoles por Página/12, bien definió como “la nueva criminalización”: “Hemos aprendido, de la experiencia argentina, que cada vez que comienza a agitarse el ‘fantasma’ de la ‘violencia’, por parte de cierta dirigencia del sistema, lo que se abre es el camino para castigar a los sectores más vulnerables de la sociedad, y a sus organizaciones (...) Si vamos atrás en la historia, recordaremos las declaraciones de Ricardo Balbín sobre la ‘guerrilla fabril’, que crearon el clima para la escalada golpista”. ¿Hemos aprendido? ¿Sí? Algunos, y hasta muchos, seguramente. Pero permítase dudar de que una mayoría conserve la memoria sobre esos gérmenes. Suena mejor que deberían activarse reflejos instantáneos cuando los voceros del orden consagrado empiezan a hablar de grupos violentos, de gente armada, de relación con la droga, de prebendas para los humildes, de patotas. Cuando rige además tanto desequilibrio de señalamiento y despliegue periodístico. ¿O acaso hay proporcionalidad entre la dedicación demonizante que le otorgaron al aislado episodio de Jujuy y la brindada a la fuerza de choque macrista que, desde hace rato, arremete a los golpes contra los indeseables que afean la imagen PRO de Buenos Aires, hasta el punto de que la Justicia acaba de ordenar que cese su accionar? ¿Y hubo equilibrio, acaso, luego de los fundamentos que presentó la APDH para expulsar a Elisa Carrió, tras que ésta, en defensa de la directora de Clarín, se opusiera al proyecto de recolección de ADN que falazmente sigue rotulándose como “compulsivo”? Pues compárese la cobertura dada a los argumentos del organismo con la proveída a Carrió, que tuvo prensa a raudales para insistir con el rol sacrificial que le toca en esta vida. La conclusión podría ser que, en la táctica, todo parece dar igual. Pero en la estrategia, no: las conclusiones mediáticas también son siempre iguales. 11月1日 asentamientos en Cisjordania es motivo de driticas
Moscú, , , RIA Novosti. El portavoz del Ministerio ruso de Exteriores, Andrei Nesterenko, declaró hoy que la decisión de Israel de construir otras 455 viviendas en Cisjordania contradice la Hoja de Ruta, plan internacional del arreglo del conflicto palestino-israelí. "Las autoridades de Moscú confían en que el Gobierno de Israel volverá a analizar la situación y dejará sin efecto las decisiones que contradicen lo expuesto en la Hoja de Ruta", dijo el diplomático en la rueda de prensa celebrada este jueves en Moscú. Nesterenko reiteró que la comunidad internacional insta a Israel para que "ponga término a la ampliación de los asentamientos judíos en Cisjordania". Al destacar que la última decisión del Gobierno israelí suscitó preocupación en Moscú, el diplomático insistió en la necesidad de resolver el problema de asentamientos "a través del diálogo directo entre los palestinos y los israelíes".
10月10日 Un eslogan y seis guerrasAsia Times Online
Fuente Rebelión
Yemen, el más débil, menos desarrollado y más tribal Estado de Oriente Medio combate por sexta vez una rebelión chií zaidí en el montañoso norte fronterizo con Arabia Saudí. La violenta rebelión atrae la atención de protagonistas regionales e internacionales al formidable conjunto de amenazas que enfrenta la única república de la Península de Arabia. Aparte de los rebeldes zaidíes en el norte, el gobierno de Yemen está enfrentado a secesionistas en el sur, militantes de al-Qaeda en el este, y piratas somalíes en su costa. Una gran cantidad de informes en los medios sobre la rebelión en el norte han causado una tormenta política y de seguridad al destacar la posibilidad de que la revuelta zaidí sea una guerra ideológica por encargo entre la monarquía saudí y el régimen iraní. El gobierno yemení ha desplegado todos sus recursos de coerción para aplastar la insurgencia, y ha lanzado una intensiva campaña de acusaciones contra Irán, Hezbolá del Líbano y el clérigo chií iraquí Muqtada al-Sadr, en la que afirma que están canalizando dinero, armas y apoyo moral a los rebeldes. El 31 de agosto, el ministro de exteriores de Yemen, Abu-Bakr al-Qirbi, convocó al enviado iraní en Sana'a para presentar una protesta formal contra el supuesto apoyo iraní a los rebeldes. Como resultado, la impresión que se desarrolla fuera de Yemen es que Sana’a está bajo ataque por un así llamado “eje chií” en Oriente Próximo. Una lectura alternativa de la rebelión Un examen más cercano de la actual crisis en Yemen sugiere que la rebelión zaidí en el norte, que ha tenido lugar de cuando en cuando desde junio de 2004, no es ni una guerra ideológica por encargo entre Riyadh y Teherán ni una guerra sectaria entre las corrientes suní y chií del Islam. El régimen cada vez más aislado en Teherán no está actualmente en condiciones de abrir más fronteras de confrontación, y meterse en los asuntos políticos de Yemen conlleva más riesgos que oportunidades. Desde una perspectiva militar, por ejemplo, la fuerte presencia armada de EEUU y de otras potencias occidentales en el Mar Rojo y el Océano Índico – y el contexto tribal de Yemen – hacen que sea muy arriesgado para el régimen iraní hacer uso de la rebelión como un paso hacia algún ambicioso plan de lograr el control sobre las vías marítimas del Mar Rojo. El 21 de agosto, el gobierno yemení anunció que había descubierto seis escondites de armas en las provincias Sa'dah y Amran que contenían algunos misiles hechos en Irán, explosivos y ametralladoras. Estos hallazgos han sido considerados por algunos medios noticiosos como evidencia del apoyo directo de Teherán para los rebeldes zaidíes. Sin embargo, observadores de Yemen saben perfectamente que debido a la debilidad del Estado, las guerras civiles, la topografía y la fuerte cultura tribal, Yemen es uno de los países con más armas del mundo, con un amplio mercado ilegal de armas en el que se venden ametralladoras pesadas y lanzacohetes. Las acusaciones de intervención en el conflicto de Irán contra Arabia Saudí también están fuera de contexto. El amplio apoyo multidimensional de Riyadh a sucesivos gobiernos políticos y dirigentes tribales yemeníes era un hecho bien conocido mucho antes del inicio de la rebelión zaidí. Desde la revolución de 1962 en Yemen, que terminó con mil años de un sistema de imanato teocrático, los saudíes siempre han sido protagonistas muy influyentes en la arena sociopolítica de Yemen debido a vitales intereses geopolíticos y de seguridad nacional. Riyadh siempre ha actuado, y seguirá actuando, contra cualquier amenaza seria que emerja de Yemen. Los actuales enfrentamientos militares tienen lugar a lo largo de la frontera yemení-saudí, en gran parte despoblada y mal definida. Es algo normal, por lo tanto, que los dos países cooperen para impedir la infiltración de militantes de al-Qaeda, y el contrabando de armas hacia el reino. El reciente intento de asesinar al máximo funcionario antiterrorista saudí, el príncipe Muhammad bin Nayef bin Abdel Aziz, fue realizado por un militante saudí buscado quien había residido previamente en una localidad yemení cercana a la frontera saudí. El incidente dejó en claro que después de la vigorosa campaña saudí contra el terrorismo, la red al-Qaeda está explotando la creciente inestabilidad en Yemen para plantear una amenaza a la seguridad nacional saudí. También es importante recordar que el propio presidente Ali Abdullah Saleh es un chií zaidí, y los zaidíes – que representan más de un tercio de la población – están muy bien representados a todos los niveles de las instituciones estatales, incluidos el aparato de seguridad y las fuerzas armadas. Además, una serie de tribus y clanes chiíes zaidíes están combatiendo junto a las fuerzas del gobierno contra los rebeldes radicales del norte. En breve, la rivalidad iraní-saudí no puede ser interpretada en Yemen como lo fue en el Líbano. A la luz de la escasa evidencia de una intervención iraní en el conflicto, y la obviamente falsa acusación de represión auspiciada por el Estado contra la comunidad chií en Yemen, la actual escalada de la violencia puede ser mejor interpretada no a través de los prismas de la lucha por el poder sectaria o regional, sino a través del prisma más amplio del turbulento clima político y de seguridad que fue creado por la “guerra contra el terror” dirigida por EEUU. En muchas partes de Oriente Próximo árabe, particularmente en países con regímenes favorables a Washington, las consecuencias de la “guerra contra el terror” llevaron a una aún mayor deslegitimación de las elites gobernantes, una radicalización aún mayor de los grupos de oposición, y la emergencia de sentimientos de frustración y cólera acumulados durante décadas. Estos sentimientos son subproductos de la privación de autoridad política, de la alienación socio-cultural, de la marginación económica y de un sentimiento colectivo profundamente arraigado de subordinación y humillación a manos del mundo occidental. El eslogan que moviliza a los rebeldes zaidíes del norte de Yemen: “Dios es grande… Muerte a EEUU e Israel… Victoria para el Islam y los musulmanes” ilustra hasta qué punto las ramificaciones de las acciones de EEUU e Israel en Iraq, el Líbano y Gaza pueden ser extremadamente amplias. Si los eslóganes son efectivos instrumentos de persuasión que apelan a necesidades particulares, ¿por qué usan estos rebeldes un eslogan antiestadounidense para expresar sus preocupaciones por problemas locales, y sus preocupaciones como, por ejemplo, la creciente influencia del salafismo en la provincia Sa'dah? ¿Cómo puede una revuelta montañosa en una remota área tribal en la parte septentrional de Yemen obtener gran parte de su atractivo del uso de consignas antiestadounidenses? ¿Cuál es el vínculo entre la rebelión en Sa’dah y las consecuencias de la “guerra contra el terror? Para sugerir algunas respuestas, consideremos una visión retrospectiva del escenario internacional que generó la rebelión zaidí y sustentó la movilización de los rebeldes durante los últimos cinco años. La fase de acción colectiva de la rebelión La actual rebelión norteña zaidí tiene sus raíces ideológicas en las actividades de un grupo zaidí que se llamaba al-Shabab al-Mum'en (la Juventud Creyente o Fiel). El establecimiento y organización del grupo pasó por dos fases evolucionarías: acción colectiva y reacción militante. La fase de acción colectiva comenzó en 1990, como resultado del pluralismo de los partidos y de la eliminación de las restricciones de asociación y expresión, que fueron las piedras angulares del proyecto de unificación del norte y el sur de Yemen. La elección de la provincia Sa’dah, a 240 kilómetros al norte de la capital Sana’a, como base del poder del grupo es obvia. Sa’dah es la antigua sede de enseñanza y política de la escuela de pensamiento zaidí. El zaydismo es una de las tres principales ramas del chiísmo de Yemen, junto con los duodecimanos o imaníes y los ismaelitas. Se distingue de las otras dos ramas por limitarse al Yemen y ser más cercana al Islam suní que otras tendencias del chiísmo. El zaydismo es tan cercano a la tendencia suní que algunos grupos lo califican de quinta escuela de la jurisprudencia suní. Comparte, sin embargo, uno de los aspectos más importantes de la creencia chií: un imanato legitimado por presuntos descendientes del Profeta Muhammad. Durante la fase de acción colectiva, las actividades del grupo se concentraron dentro de centros estivales, donde se realizaban a diario conferencias religiosas, debates, representaciones teatrales, y eventos deportivos. Ante la ausencia de oportunidades de trabajo y la carencia de instalaciones gubernamentales para la juventud durante las vacaciones de verano, esos centros se convirtieron en destinos populares para estudiantes no sólo de Sa’dah sino también desde otras gobernaciones y localidades que son conocidas históricamente por tener un sentido tradicional de pertenencia zaidí, por ejemplo Hajah y Amran. En unos pocos años, se establecieron 24 de estos centros en Sa’dah y 43 en otras nueve gobernaciones. Según una serie de informes, esos centros comprendían entre 15.000 y 18.000 estudiantes sólo en la provincia Sa’dah. Los centros eran administrados por un consejo de administración, formado por seis miembros. El éxito de al-Shabab al-Mum'en en la fase de acción colectiva es atribuido a la reacción fervorosa de la juventud zaydí ante el desafío ideológico y de identidad planteado por el movimiento salafista en Sa’dah – el corazón y la mente del zaydismo. Un tal desafío se cristalizó desde el establecimiento del así llamado centro Dammaj para salafistas convencionales. El centro salafista estaba bajo la dirección de Jeque Moqbil Hadi Al-Wade'i, fundador del salafismo en Yemen. El difunto jeque, quien murió en 2002, era un crítico muy severo de todas las formas de doctrina chií. En sus sermones, libros y casetes, acusó a menudo a los chiíes de ser herejes, quienes programan creencias y prácticas supersticiosas no-islámicas. A comienzos de los años noventa, el choque ideológico zaidí-salafi en Sa’dah llegó a un nivel dramático cuando salafis intentaron apoderarse de la mezquita de Razih – la mayor mezquita de al-Shabab al-Mum'en. Las confrontaciones salafi-zaidíes se intensificaron y fueron descritas por algunos autores como “choque del fundamentalismo”. En la fase de acción colectiva, el movimiento zaidí en la parte norte de Yemen tomó la forma de un movimiento social defensivo, que tenía a los salafis como el grupo desafiante y la provincia Sa’dah como su territorio. A pesar de su masivo éxito, sin embargo, el movimiento no creció para ser una poderosa organización islámica de base como Hezbolá en el Líbano y Hamas en los territorios palestinos. La fase militante En 1999, los centros religiosos zaidíes de verano comenzaron a ser clasificados en moderados y conservadores. Estos últimos fueron dirigidos por Hussein Badraddin al-Houthi, fundador del grupo radical Houthi, hijo de un influyente clérigo zaidí, y ex miembro del parlamento yemení en 1993-1997. En algunos casos, la tipología conservadora moderada tuvo lugar incluso dentro del mismo centro. Un año después tuvo lugar una división formal entre los centros, y el consejo de administración ya no pudo administrarlos. La división de los centros destacó la división en la elite chií zaidí en Yemen. Armado de su personalidad rebelde y carismática e inspirado por las ideas revolucionarias de Ayatolá Ruhollah Jomeini y las estrategias organizativas de Hassan Nasralá, al-Houthi comenzó a radicalizar a una cantidad creciente de jóvenes zaidíes. En 2003, la autoridad central de Yemen se alarmó por las actividades de Al-Houthi cuando sus seguidores comenzaron a gritar “Muerte a EEUU” dentro y fuera de la gran mezquita de la capital después de las plegarias del viernes. En Sa’dah, seguidores de al-Houthi escribieron su consigna antiestadounidense en los muros de edificios, incluidas las oficinas del gobierno, y distribuyeron panfletos, que acusaban al gobernador de Sa’dah de ser agente de la CIA, y al gobierno de Sana’a de ser aliado de EEUU en la “guerra contra el terror” contra el mundo musulmán. El presidente Saleh fue puesto ante un dilema después de los ataques del 11 de septiembre de 2001, por el lenguaje de Washington de “a favor o en contra” y la percepción del Pentágono como otro posible Afganistán que tendría que ser invadido. Para salvar a su país y su régimen, Saleh tuvo que ofrecer su cooperación, a pesar del sentimiento generalizado contra EEUU que se ha intensificado en Yemen desde el lanzamiento de la “guerra contra el terror”. En la capital y en la gobernación de Sa’dah, las autoridades comenzaron a arrestar a cientos de personas que gritaban los eslóganes antiestadounidenses de al-Houthi. Según Hassan Zaid, secretario general del partido de oposición zaidí, al-Haq, las agencias de seguridad de Yemen pensaron que si hoy los seguidores de al Houthi gritaban “Muerte a EEUU,” mañana vocearían “Muerte al presidente Yemen.” Después de Sa’dah, al-Houthi comenzó a movilizar a la población del norte con el objetivo de deslegitimar a la autoridad central. En sus discursos, al-Houthi alentó a la población a dejar de pagar todo tipo de impuestos a la autoridad central. El gobierno de Saleh intentó numerosas veces, mediante el uso de técnicas de mediación pacífica, de disminuir la tensión. Sus intentos, sin embargo, no tuvieron éxito. La rebeldía de Houthi contra Sana’a aumentó hasta el punto que sus seguidores bloquearon la vital carretera a la capital, ocuparon oficinas del gobierno local, se apoderaron de posiciones estratégicas sobre varias montañas, y comenzaron a adoptar tácticas de guerrilla y milicia. Sana’a tuvo que reaccionar. El 18 de junio de 2004 hubo choques entre fuerzas de la milicia de al-Houthy y el ejército yemení. Sin embargo, la operación militar contra al-Houthi, no progresó con la velocidad esperada. Unos cientos de rebeldes hicieron una resistencia feroz, y se informó sobre la muerte de decenas de soldados. Aunque los soldados del gobierno lograron matar a Hussein al-Houthi, su muerte no significó el fin de la violenta insurgencia. Durante los últimos cinco años, desde la primera vuelta de confrontaciones, ha habido cinco encarnizados choques armados con un número creciente de reclutas de al-Houthi, dirigidos por Abdel Malik, el hermano más joven del difunto Hussien al-Houthi. Con cada nueva vuelta de confrontaciones, los choques aumentan en su intensidad, alcance y repercusiones, y se provocan nuevos agravios, multiplicando así los puntos de conflicto. Las seis confrontaciones resultaron en miles de víctimas y en decenas de miles de civiles desplazados. Según la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios, los actuales choques, que comenzaron el 12 de agosto han desplazado unas 50.000 personas. Eso lleva el número total de personas en desplazamiento interior en las gobernaciones del norte desde la primera vuelta de confrontaciones en 2004 a 150.000. El poder destructivo de un eslogan Los eslóganes son titulares repletos de significado. Mientras más correctamente el eslogan expresa el descontento y el sufrimiento de la gente, más efectivo será en la movilización de las emociones latentes. Observadores de la rebelión Houthi están intrigados por la centralidad del eslogan antiestadounidense en los corazones y las mentes de los rebeldes. Algunos informes describen cómo seguidores de al-Houthi en prisión se niegan a prometer a las autoridades que dejarán de gritar el eslogan a cambio de su liberación de la cárcel. La historia de esta empecinada insistencia en vocear la consigna data del 17 de enero de 2002, cuando el asesinado Hussein al-Houthi comenzó a gritarlo en uno de sus sermones que tuvo lugar en la escuela al-Imam al-Hadi en Ma'ran, provincia de Sa'dah. En el sermón, llamó a la gente a hacer algo ante lo que calificó de “la masiva arrogancia estadounidense.” “¿Durante cuánto tiempo más seguiremos no haciendo nada ante la arrogancia estadounidense?” preguntó al-Houthi a sus seguidores. En respuesta a esta pregunta, hizo la siguiente declaración que enardeció a sus seguidores: “Os digo, hermanos, ¡gritad! ¿No tenéis la capacidad de gritar: Dios es grande… Muerte a EEUU y a Israel… Victoria para el Islam y los musulmanes? ¿No creéis que sea posible que cada uno de vosotros lance este grito? Es un gran honor para nosotros que tengamos ese grito, aquí mismo, en esta escuela. “Al lanzar este grito ahora, seremos los primeros en lanzarlo, y es seguro que será lanzado no sólo en esta sala sino también en otros sitios. Con la ayuda de Dios, encontraréis a aquellos que lancen este grito con vosotros en otros sitios. Gritad conmigo: ¡Muerte a EEUU y a Israel!” Desde este sermón, el grito antiestadounidense se ha convertido en un eslogan sagrado para los seguidores de al-Houthi, y se ha convertido en parte integral de sus ceremonias educacionales y religiosas, incluidas las plegarias del viernes. Abdel Malik al-Houthi, quien actualmente asume el liderazgo operacional de la rebelión, dijo en una entrevista del 9 de mayo de 2005 que el eslogan es el motivo directo tras los sucesivos eventos que tuvieron lugar. Justifica la continuación del grito del eslogan, argumentando que es lo menos que él y sus seguidores pueden hacer al enfrentar “la cruzada estadounidense contra el mundo musulmán.” ¿Cuál es la lección? Los conflictos generan coyunturas de las que podemos aprender. El complejo y multifactorial conflicto en las gobernaciones norteñas de Yemen nos enseña cómo los sentimientos antiestadounidenses y antiisraelíes en la región sirven de aglutinador para defender reivindicaciones locales, y como catalizador para movilizar comunidades locales contra sus propios gobiernos centrales. El conflicto nos enseña también que las acciones de EEUU en el mundo posterior al 11-S han contribuido significativamente a movilizar insurgencias, y no sólo en Iraq. Aunque los al-Houthis son decididos oponentes a grupos suníes radicales y militantes como al-Qaeda, comparten una encarnizada hostilidad contra las políticas en Oriente Próximo. Visitantes a remotas áreas en Yemen son interrogados por gente de a pie de las tribus sobre las acciones de EEUU e Israel en Iraq, el Líbano y Palestina. En el Siglo XXI, los canales árabes de televisión satelital llevaron a la gente de las tribus en Yemen las imágenes de prisioneros iraquíes torturados y abusados sexualmente, la brutal destrucción del sur del Líbano y las familias palestinas sitiadas sentadas frente a sus casas bombardeadas y aplanadas. La reestructuración del orden internacional y regional en Oriente Próximo se ha hecho muy esencial para distender los conflictos locales, incluso si tales conflictos tienen lugar en una remota área tribal en el norte montañoso de Yemen. ------ Khaled Fattah es investigador en la Escuela de Relaciones Internacional, Universidad de St Andrews, Reino Unido. (Copyright 2009 Khaled Fattah.) 9月27日 Cuantas comisiones parlamentarias.... no? Donde estabas antes Clarin?Ampliación de la Corte (primera presidencia de Menem, 1989). No era impoertante no?Donde estaba Clarin?
Recorte jubilatorio (Recorte jubilatorio (presidencia De la Rúa 2000).No era impoertante no?Donde estaba Clarin?
La privatización de YPF (1991, primera presidencia de Menem). No era impoertante no?Donde estaba Clarin?
Corralito (De la Rúa, 2001).No era impoertante no?Donde estaba Clarin?
Comparar sin anteojeras
Por Mario Wainfeld
El proyecto de Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual (SCA) tiene un trayecto democrático y parlamentario más que interesante. La Cámara de Diputados recogió importantes reformas exigidas por la oposición de centroizquierda que, con su incorporación, lo aprobó en general. En Senadores es más que posible que se añadan cambios relevantes en la cláusula de desinversión y, eventualmente, en la autoridad de aplicación (ver asimismo nota aparte). En todo caso, esos aspectos se ventilaron en las cámaras, en foros públicos y en los medios. La polémica alcanzó un refinamiento inusual, digno de ser saludado. Hasta se escudriña con lupa cuántas comisiones examinan el texto. Ese trámite rico e intenso suele menoscabarse con un discurso que reniega de la falta de institucionalidad, de la urgencia, de un oficialismo sordo y cerrado. Un sobrevuelo por leyes determinantes en los últimos 25 años comprueba que la prisa, las mayorías apretadas, los pasos fugaces por las cámaras han sido más regla que excepción. También que determinaciones gravísimas (el corralito, el recorte a las jubilaciones) se impusieron mediante decretos del Ejecutivo y se refrendaron por el Congreso más tarde, en plena aplicación. La disciplina de los oficialismos, la restricción a aportes opositores también fueron costumbre. El análisis comparado es inusual en las crónicas domésticas: ni se coteja el presente con el pasado, ni la realidad local con la de otras comarcas. Si se lo hiciera, como se tratará de esbozar en esta breve nota, quizás habría juicios menos tonantes. Tal vez por eso no se hacen, también incide la pereza. Para desafiarla, apenas, vaya este recordatorio, que no pretende ser exhaustivo ni, ejem, cerrar el debate. - - - Ampliación de la Corte (primera presidencia de Menem, 1989). A tantos años vista, huelga decir que para el gobierno peronista era esencial cambiar la composición de la Corte Suprema, vía la ampliación del número de sus integrantes. Lo precisaba para su proyecto económico social: una sedicente “modernización” que arrasó al Estado benefactor, renunció a la política monetaria, desguazó el patrimonio estatal y barrió con conquistas laborales producto de años de lucha. En septiembre de 1989 el presidente Carlos Menem hizo entrar el proyecto de ley por el Senado, donde contaba con mayoría confortable. Fue aprobado en septiembre, pese a la oposición de la bancada radical. José Luis Manzano, jefe del bloque justicialista de Diputados, procuró que se tratara ese mismo día, fracasó. El proyecto debió esperar unos meses y se consagró en una sesión escandalosa, literalmente entre gallos y medianoche. La lista de oradores se suspendió abruptamente, el radicalismo se retiró del recinto, la iniciativa ganó raspando. Manzano saltó de alegría, entonó la marcha peronista a voz en cuello con sus compañeros. Doce días después se enviaron los pliegos de los nuevos cortesanos al Senado. La sesión, secreta, fue un modelo de ejecutividad: duró siete minutos, sin presencia de la oposición. Manzano, por estos días, mora cerca del Congreso. Hace lobby desenfadado contra la ley de SCA, en representación del Grupo Vila, que integra. El Chupete se vale del perfil bajo y el diálogo entre cortinados, a diferencia de lo que hacía en esos idos buenos tiempos. Sus gestiones no versan sobre calidad institucional sino sobre vísceras sensibles. Daniel Vila, otra cabeza del grupo, es quien sale a la palestra haciendo comparaciones con la dictadura militar. Ni mención a episodios en los que Manzano fue protagonista central como el que reseñamos o como... - - - La privatización de YPF (1991, primera presidencia de Menem). El Senado fue la cámara iniciadora. Aun con el clima de época (privatista y de abatimiento de la resistencia popular) al oficialismo le costó colar la entrega de la nave insignia de las empresas estatales. La Cámara alta, con todo, le fue fiel y aprobó la propuesta del Ejecutivo. La UCR se opuso y hasta auguró que revisaría la privatización más adelante, si llegara al gobierno. En Diputados el trámite fue tumultuoso, el catamarqueño Luis Saadi denunció que giraban sobornos de ocho millones de dólares por cada legislador (seguramente exageraba en cuanto a la extensión y al importe). Hubo lo que ahora se llamaría “borocotización”. Tras varios fracasos en lograr quórum, el oficialismo consiguió el apoyo del llamado bloque intersindical, compañeros cegetistas que cooperaron en la entrega. Se llegó al quórum estricto, circunstancia en la que Jorge Matzkin (jefe de la bancada peronista) conminó sarcásticamente a “que salgan los radicales que están atrás de los cortinados”, un slogan que transformaría en mantra. La sesión se prolongó más de un día, con un cuarto intermedio. El proyecto se aprobó sin modificaciones. Los radicales, que se retiraron del recinto comandados por César Jaroslavsky, despotricaron contra la medida. Pero al día siguiente, en conferencia de prensa, le hicieron una reverencia a la seguridad jurídica anunciando que no la revisarían si llegaran a la Casa Rosada en 1995. - - - Recorte jubilatorio (presidencia De la Rúa 2000). En julio de 2001, Fernando de la Rúa y su ministro de Economía, Domingo Cavallo, anunciaron en la Casa Rosada que “primero se pagará la deuda (externa)” y luego los salarios y jubilaciones estatales. Dos días después se dictó el decreto 896/01 que recortó jubilaciones y salarios estatales en un 13 por ciento. La resistencia a la movida incluyó un paro general nacional convocado por la CGT y la CTA. El decreto fue enviado al Congreso en pos de una mayor legitimación. Diputados lo aprobó, aun con el distanciamiento del Frepaso, por primera vez durante la gestión aliancista. La ley entró al Senado el 25 de julio, sólo dos semanas después del anuncio. De la Rúa envió una carta de puño y letra a cada uno de los senadores justicialistas que se mostraban renuentes y despotricaban a voz en cuello. Su comportamiento, empero, fue funcional a la aciaga iniciativa aunque cuidando las formas. Dieron quórum para una atolondrada sesión ¡sábado a la noche! En la madrugada dominical levantaron la mano los senadores oficialistas, varios provinciales y un tránsfuga justicialista: Omar Vaquir. Los votos alcanzaron, ahí justito. Aun con los pruritos justicialistas, el texto pasó por una sola comisión senatorial, la de Presupuesto. Los radicales gobernantes en 2001 eran, por lo visto, menos puntillosos que ahora, cuando moran en la vereda de enfrente. Tal vez habría venido bien un vistazo de la Comisión de Asuntos Constitucionales: el recorte era manifiestamente violatorio de varias garantías consagradas en la Carta Magna. La Corte Suprema declaró la inevitable inconstitucionalidad en 2002. En el ínterin, los jubilados vieron sisados sus ingresos. - - - Corralito (De la Rúa, 2001). El corralito fue también implementado mediante decreto por la dupla De la Rúa-Cavallo, cuando estaban en preembarque del gobierno hacia la sociedad civil y el ostracismo. El megaministro hizo el anuncio el primero de diciembre. El consabido decreto de necesidad y urgencia llevó el número 1570/01, se publicó en el Boletín Oficial dos días después. La implementación fue inmediata. El 19 de diciembre, horas antes de la declaración del estado de sitio, la Cámara de Diputados lo aprobó limitando algo sus alcances. El Senado redondearía el proceso unos pocos días y varios presidentes después: el Día de Reyes de 2002, con Eduardo Duhalde en el sillón de Rivadavia. Del paso por las comisiones nada registra la crónica, audiencias públicas no hubo. - - - Otras yerbas. La sinopsis podría sumar casos más patológicos, con mayores irregularidades y corrupción, como la Reforma Laboral de la Alianza, con sobornos para senadores oficialistas y opositores. O intentos de fraude parlamentario, frustrados por testigos y periodistas, como fue la invención de “diputruchos” para lograr quórum para el menemismo en 1992. Tampoco nos detendremos en la ley de obediencia debida, de tremendas consecuencias en materia de derechos humanos. Se resolvió a tambor batiente con presiones sobre el bloque oficialista y sin abrir las comisiones parlamentarias a los organismos de derechos humanos. - - - Legitimidad y legalidad. La ilegitimidad de la actual composición del Parlamento, otra acusación en boga, amerita asimismo una mirada retrospectiva. El especialista en Comunicaciones Guillermo Mastrini encontró un ejemplo comparativo bien pertinente, que está posteado en el blog seminariogargarella.blogs pot.com. Evoca Mastrini: “En agosto de 1989, luego de la caída del alfonsinismo, pero antes de que asumieran los diputados electos, el Parlamento aprobó las leyes de Emergencia Económica y de Reforma del Estado, conocidas como leyes Dromi. En uno de sus artículos se eliminaba el impedimento para que los dueños de medios gráficos pudieran ser licenciatarios de medios de radiodifusión. A partir de dicha modificación pudo constituirse el grupo Clarín. De esta forma, no sería arriesgado señalar que de sancionarse la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual tendría la misma legitimidad de origen que todos los grupos multimedia que existen en Argentina. Salvo que se utilice un criterio cuando el proceso favorece y otro cuando perjudica”. Ajá. - - - Otras yerbas (II). La primacía del Ejecutivo es otro rezongo recurrente, con poco anclaje en la experiencia comparada. El politólogo italiano Gianfranco Pasquino (insospechado, que se sepa, de populismo o kirchnerismo) desmenuza la cuestión en su recomendable libro “Los poderes de los Jefes de Gobierno”. “Quien debe hacer las leyes –mociona Pasquino– es el Gabinete y no el Parlamento, el primer Ministro y no los parlamentarios, por buenas razones.” Lo sostiene con datos empíricos de importantes sistemas políticos europeos. En Alemania, el 76 por ciento de las leyes aprobadas fue promovida por el “Gobierno”. En España la marca sube al 92 por ciento, en la ejemplar Suecia llega al 96 por ciento. Acá llamarían “escribanías” a esos parlamentos. - - - El pasado y el hoy. El cronista sabe que, en el acotado marco de lo posible, es mejor que las leyes se asienten en consensos amplios. Eso les da, de movida, sustentabilidad y legitimidad mayor. Las administraciones kirchneristas no quisieron o no supieron construir esos consensos para la reforma del Consejo de la Magistratura (cuya aprobación consiguieron) o para las retenciones móviles (contienda que perdieron). En la recuperación democrática ha habido muchos casos edificantes con aprobación unánime o filo unánime: la ley de Defensa de la Democracia, la que sancionó la inconstitucionalidad de las leyes de la impunidad, la ley Nacional de Educación por citar un puñado. Ese objetivo superior no siempre es accesible. El repaso de esta columna, que se sabe discrecional pero pretende no ser arbitrario, no aspira al conformismo ni reniega de la búsqueda de mejor praxis política o parlamentaria. Pero sí dar cuenta de que algunos reproches que se concentran en el presente parten del falso implícito de que todo tiempo pasado fue mejor. El martes que viene, 29 de septiembre, se cumplirán 140 años desde que el Congreso aprobó a libro cerrado el Código Civil redactado por Dalmacio Vélez Sarsfield. Así lo impulsó el presidente Domingo Faustino Sarmiento levantando vendavales de cuestionamientos. En este año se conmemoró el decimoquinto aniversario de la Reforma Constitucional de 1994 cuyo nodo, “el núcleo de coincidencias básicas”, fue pactado por el peronismo y el radicalismo antes de la Constituyente. Lo blindaron y lo sustrajeron al debate respectivo. Con tales precedentes y tanta agua corrida bajo el puente, lo sensato es contextualizar y valorar menos prejuiciosamente lo que está transcurriendo, sin renunciar para nada a tratar de mejorar los desempeños colectivos, día a día, de aquí en más. Informe: Nicolás Lantos. 9月13日 La gran deuda de la justicia: KissingerKissinger y el 11 de septiembre
Por José Pablo Feinmann
Sería ingenuo no creer que el 11 de septiembre que el mundo recordará será el de las Torres Gemelas antes que el de Chile. El de las Torres tuvo una audiencia en simultáneo, un público atónito que asistía, compartiéndolo, en vivo y en directo, a uno de los acontecimientos más poderosos de la historia humana. No menos poderoso fue el de Chile, pero nos tenía más acostumbrados. Ignoro si se ha reflexionado sobre un punto: el acontecimiento de las Torres y el de Chile no sólo comparten la fecha, sino mucho más. El país de las Torres (el Imperio) fue el causante directo del septiembre chileno. Chile nada tuvo que ver con la caída de las Torres. Pero Estados Unidos hizo el golpe de Pinochet, lo inventó a Pinochet y lo asesinó a Allende. Era parte de la política que se había otorgado para manejar las cosas en eso que llaman su “patio trasero”. Desde que llegó a la presidencia, Kennedy, que era un furioso anticomunista, advirtió que –durante el llamado período de la Guerra Fría– las acciones bélicas directas no tendrían lugar entre los dos bloques hegemónicos. Había, en ellos, un exceso de técnica bélica que lo impedía. El terror nuclear recomendaba una excesiva prudencia que los dos colosos observaron con prudencia, con cautela. Las luchas, entonces, se dieron en otras latitudes. Kennedy informó que los soviéticos instrumentarían las guerras nacionalistas, las guerras de descolonización para hacer de ellas guerras revolucionarias. Se había visto en Indochina, apenas acababa de verse en Argelia. No eran guerras entre colonizadores y colonizados. Ese era el disfraz y aun el concepto novedoso que las definía (guerras de liberación del Tercer Mundo) era una falacia. No había Tercer Mundo. El mundo seguía siendo bipolar. O el liberalismo democrático e individualista que representaba Estados Unidos o el totalitarismo estatal y masificador encarnado por la Unión Soviética. Los cuales intentaban apoderarse del mundo, algo que vehiculizaban por medio de las guerras coloniales contra las potencias de Occidente que ellos respaldaban. En América latina habían puesto su garra por medio de Cuba, por esos barbudos que habían seducido y engañado a la CIA diciéndose democráticos, y que la CIA creyó que apenas venían a tirarles abajo a ese sargento Fulgencio Batista, un sanguinario impresentable, que había hecho de Cuba un prostíbulo y un garito para la mafia. Apoyaron a los muchachos de Fidel, que les dieron una enorme y pésima sorpresa: su líder se definió y definió a su movimiento como marxista-leninista. Decidieron aprender la lección: nunca más un Castro en América latina. Porque Estados Unidos decía no pretender apropiarse del mundo como los soviéticos, pero en verdad ya casi lo dominaba o esa era su meta. Por ejemplo: “Los países latinoamericanos tenían libertad para elegir sus gobiernos mientras no fuesen comunistas o nacionalistas y no amenazasen los intereses económicos, políticos y estratégicos de los Estados Unidos. Con justa razón, el profesor Chalmers Johnson consideró que había más simetría entre las políticas de la Unión Soviética y de los Estados Unidos de lo que los norteamericanos deseaban reconocer. Si en el transcurso de la Guerra Fría la Unión Soviética intervino manu militari en Alemania Oriental (1953), Hungría (1957) y Checoslovaquia (1968), los Estados Unidos articularon el golpe en Irán (1953), la invasión de Guatemala (1954) y de Cuba (1961), ocuparon militarmente la República Dominicana (1965) e intervinieron en Corea (1950) y en Vietnam (donde sustentaron dictaduras y mataron a un número más grande de personas que la Unión Soviética en sus exitosas intervenciones” (Chalmers Johnson citado por Luis Alberto Moniz Bandera en su notable ensayo: La formación del imperio americano). En una comparación inevitablemente odiosa y desagradable, posiblemente la CIA sea y haya sido una organización más cruel, más asesina y, sobre todo, más responsable de la llegada de regímenes genocidas al poder que la KGB soviética. Medio mundo o más no diría esto por la prepotencia, la supremacía que tienen los medios en la formación de la subjetividad de las personas. El cine, por ejemplo (gran herramienta de propaganda de EE.UU.), siempre ha mostrado a un agente de la KGB como alguien más siniestro que uno de la CIA, que, con frecuencia, es el héroe de la película. Jack Ryan, sin ir más lejos, tuvo la pinta y el carisma de Harrison Ford. ¿Quién, en la KGB, podía competir con él? Nadie y no sólo eso: todos los sujetos-sujetados del vasto universo ven a Harrison Ford como agente de la CIA y les cuesta creer, a partir de ahí, que un tipo de esa siniestra organización (llena, por ejemplo, de expertos en tortura y demás métodos “de inteligencia”) sea una mala persona. ¿O no lo hace el bueno, el encantador de Harrison? ¿O no lo hace nada menos que Indiana Jones? Sólo podría ocurrir –en estos tiempos duros de la “Guerra contra el Terror”– que Indiana tuviera una 5ta. parte (improbable, dado el fracaso de la cuarta) en que el héroe fuera decididamente malvado, a lo Batman versión Frank Miller, pues parece que Hollywood quiere atemorizar más que seducir, ser malo antes que bueno, uno de los principales consejos de Maquiavelo al Príncipe. Por algo será, ya que si el florentino no sabía nada de historietas, de política sabía un montón. El problema se le aparece a la administración Nixon. En 1970, el socialista Salvador Allende, candidato de la Unidad Popular, gana de modo inobjetable las elecciones en Chile. Pese a que Allende propone una “vía pacífica” –o una “vía democrática”– al socialismo, Richard Nixon lo odia desde el primer día. Y desde ese día se propone echarlo del gobierno. Aquí debo mencionar dos documentales formidables con los que trabajo estas cuestiones y deben (creo) ser consultados: uno es casi una autobiografía de Robert McNamara y se titula La niebla de la guerra, el otro es una pequeña obra maestra de Christopher Hitchens, Los juicios de Henry Kissinger. En éste, Hitchens nos muestra la pasión que pone Kissinger en dejar contento a su jefe, Nixon, y demostrarle que se puede hacer con un país lo que Estados Unidos desee. No aún con Chile, porque Allende acaba de ganar muy limpiamente “y nosotros respetamos la democracia”. Nixon acepta este dogma, pero tiene claro que –en caso de llegar a imponer una dictadura– siempre es mejor una dictadura no-comunista que una comunista (ver: Luis Alberto Moniz Bandeira, La formación del imperio americano, p. 278). Seguramente compartían este criterio las empresas que le hicieron saber acerca de la gravedad del asunto: la ITT, la Pepsi Cola y el Chase Manhattan Bank. Todas se comunicaron con el director de la CIA, Richard Helms. (Qué cosa: pensar que uno se toma una Pepsi Cola –yo siempre lo hago cuando no hay Coca Cola light– y no piensa en estas cosas. Si lo hiciera, ya no podría vivir en este planeta.) También lo hizo Nixon, en una reunión relámpago: se sentó, tomó un vaso de agua, dijo un par de cosas y se fue. Destinó 10 millones de dólares para la tarea de desestabilizar al “hijo de puta” –así le decía: SOB–, pidió acción inmediata, dejar de lado al embajador, poner los mejores hombres en la tarea y en 48 horas deteriorar la economía. A partir de ese punto empezaría el trabajo en serio. Kissinger tenía un buen concepto de la habilidad política de Allende: por todos los medios exhibiría que no era un satélite soviético, a lo Castro, ni siquiera un gobierno abiertamente comunista. Pero no estaba dispuesto a mostrar que le creía. En suma, entre Nixon y Kissinger deciden hundir a Allende desde el primer día de su llegada al poder. Así se hace la historia. En tanto en América latina se festejaba el gran paso de la llegada al gobierno por elecciones libres y democráticas de un gobierno socialista (aunque fuese con un margen leve: la Unidad Popular sólo alcanzó el 36,2 por ciento), en las oficinas de la CIA o en el despacho más privado de Nixon la tarea de destrucción ya estaba en camino. Precisamente en Los juicios de Kissinger, el halcón Alexander Haig (que anduvo por aquí tratando de arreglar la guerra de Malvinas) lanza una exclamación con la fuerza de un escupitajo iracundo: “¿Otro Castro en América latina? ¡Por favor!”. O sea, ni locos. Allende debía caer. Kissinger empieza la tarea. Ya, cierta vez, había dicho que no se le debía permitir a un país hacerse marxista sólo por “la irresponsabilidad de su gente”. Es un perfecto razonamiento de derecha: mientras la gente vote lo tolerable, lo que podemos aceptar o manejar sin perder dinero ni perder la posibilidad de ganarlo, bien. De lo contrario, han votado como idiotas. No vamos a tolerar ser víctimas de la voluntad de los idiotas. Aquí, en Chile, lo mismo. Si estos latinos del extremo sur han elegido volverse comunistas, allá ellos. Debieron saber que no toleraríamos un segundo país rojo en nuestro patio trasero. Ahora vendrán las consecuencias y tendrán que atenerse a ellas. Todo lo que sigue es más o menos conocido. Kissinger le encarga a la CIA matar al comandante en jefe del Ejército chileno, el general René Schneider. Lo acribillan dentro de su auto. Uno ve la foto y se parece demasiado al auto de Rucci. Luego se hace todo lo necesario para llegar al golpe de Pinochet. Ya se ha liberado correspondencia entre ambos tiernos personajes. Se han hecho públicas comunicaciones telefónicas en las que Kissinger le dice: “Mañana hablaré en las Naciones Unidas sobre derechos humanos, pero no se sienta agredido. Sólo es algo formal. Tengo que decirlo”. El 11 de septiembre de 1973 se produce el golpe. La economía ha sido devastada, la clase obrera ha perdido su cohesión, las conchetas chilenas hace días y días que salen a cacerolear y a pedir la caída de Allende. Pinochet, por fin, bombardea La Moneda. Allende muere resistiendo. Precisamente ese día el Senado confirma a Kissinger como secretario de Estado. Kissinger declara que Estados Unidos nada tiene que ver con el golpe de Chile. El embajador Edward Korry (sin dejar de sonreír, pues todo le parece una comedia irrefrenable y macabra) dice: “Mintió”. Hace una pausa y repite: “Mintió”. Como si dijera: “¿Qué esperaban de él?”. El próximo paso de Henry (Henry, retrato de un asesino titula Ramón Pedregal Casanova su comentario al trabajo de Hitchens) es ayudar al régimen de la Junta argentina. Así, recibe al almirante Guzzetti en una suite ultrarreservada del Waldorf Astoria el 7 de octubre de 1976. Le dice que, en Estados Unidos, no se entiende que “ustedes tienen una guerra civil”. Que él ya nada puede hacer para imponer ese punto de vista, que se rechaza una y otra vez. Que la cuestión de los derechos humanos está difícil. Que terminen el trabajo sucio antes de fin de año, antes de que el Congreso retorne a sus funciones. En suma, antes de Navidad. Guzzetti le asegura que “antes de Navidad” todo estará concluido. Se cumplen 36 años del golpe contra Allende, el 11 de septiembre. Se cumplen 8 años de la caída de las Torres, un 11 de septiembre. Se ha buscado de muchas maneras enjuiciar y arrestar a Kissinger, considerado por muchos “el más grande criminal de guerra vivo”. McNamara murió en julio de este año a los 93 años, en su cama, sereno. Hace un tiempo se consiguió llevar a juicio al verdugo de Allende. Por fin. Era, simbolismo que fue buscado, un 11 de septiembre. Pero era el 11 de septiembre de 2001. La audiencia se anuló. Sigue libre. 9月11日 ¿Nuevo conflicto en puerta?Fuente IAN
Fuerzas militares de Georgia ocupan territorio armenio Ereván (PanArmenian).- Efectivos militares georgianos invadieron el territorio de la aldea de Bavra, en la región de Shirak, impidiendo a los pobladores de aquel pequeño pueblo realizar tareas agrícolas. Así lo informó el alcalde Goriún Sumbulyan, quien aseguró que en "mayo pasado soldados georgianos irrumpieron en nuestro pueblo prohibiendo a nuestros vecinos a utilizar sus tierras. Las tropas tomaron el control de un área de 130 hectáreas". El funcionario provincial agregó que los soldados extranjeros reclamaron esas tierras como propias. "Hemos informado lo sucedido a los Ministerios de Asuntos Exteriores y de Administración Territorial. Se nos informó que la población rural tenía pleno derecho sobre sus tierras", continuó Sumbulyan. Consultadas fuentes de ambos ministerios, la única respuesta recibida fue que ya tenían conocimiento de los incidentes. 9月2日 Francisco de Narváez es el marketing incoherente
8月28日 Un hecho esperanzadorPor Daniel Filmus *
La renuncia de Jorge Palacios es un hecho sumamente auspicioso para quienes habitamos la ciudad de Buenos Aires por distintas razones. La primera de ellas es que la inseguridad es uno de los principales problemas que afrontamos los porteños y, como hemos señalado en distintas ocasiones, la misma no puede estar garantizada por una fuerza pública conducida por una persona judicialmente imputada de haber participado en el encubrimiento de quienes perpetraron el atentado contra la AMIA y por incumplimiento de deberes de funcionario público en la misma causa. Pero, más allá de esta gravísima acusación realizada por el fiscal Alberto Nisman, la Policía Metropolitana tampoco puede estar dirigida por quien, en su libro Terrorismo en la Aldea Global, no menciona al Holocausto como uno de los crímenes del siglo XX y niega la existencia del terrorismo de Estado en la Argentina. No se trata de un hecho menor: el libro manifiesta una concepción de seguridad difícilmente compatible con la vigencia plena de los derechos humanos. La segunda razón es que se trata de una fuerza policial nueva, cuya impronta inicial seguramente delineará su acción futura. Su objetivo principal no puede ser la represión de los movimientos populares. Necesitamos una Policía Metropolitana eficiente en el combate contra el delito que, teniendo como objetivo principal la seguridad de los ciudadanos, trabaje muy cerca de los porteños con participación de la futura representación comunitaria y resolviendo los problemas de inseguridad cerca de la gente. Como sabemos, estos problemas tienen características particulares en cada uno de los barrios. Sin confianza en la conducción de la nueva policía es muy difícil garantizar el trabajo conjunto, a partir del cual la sociedad y su fuerza de seguridad se articulen en función de un objetivo común. Es por ello que insistimos en la necesidad de reformulación del artículo 34 de la Ley 2894 de Seguridad Pública de la Ciudad, colocando la audiencia pública como requisito obligatorio para la designación del nuevo jefe de la Policía Metropolitana. Al mismo tiempo nos comprometemos a seguir trabajando en el Congreso nacional para lograr la transferencia de la Policía Federal a la Ciudad con los recursos correspondientes. Ello permitirá contar con una fuerza de seguridad única que optimice los recursos para luchar contra la delincuencia. La tercera razón por la cual la renuncia de Jorge Palacios es un hecho esperanzador es porque se trata del resultado de una demanda y lucha popular amplia y plural, encabezada por Memoria Activa y los Familiares de las Víctimas de la AMIA, pero acompañada por la mayor parte de fuerzas sociales y políticas de la Ciudad. El éxito de esta lucha es un dato que vuelve a darnos confianza en que la acción ciudadana y la militancia política tienen sentido cuando el objetivo es justo y noble, como en este caso. Las decenas de miles de firmas ya recolectadas en cientos de mesas colocadas en toda la ciudad, las declaraciones de legisladores, diputados y senadores, las acciones de los organismos de víctimas, defensores de los derechos humanos, partidos y movimientos políticos, obligaron a que el jefe de Gobierno tuviera que volver atrás en su decisión. Nunca como en esta ocasión la unidad en el objetivo y en el trabajo cotidiano mostró que estamos en condiciones de sumar esfuerzos para construir una ciudad de Buenos Aires verdaderamente democrática e integrada. Esta última razón es la que nos permite ser optimistas y confiar en que hemos dado un paso importante para que las fuerzas nacionales, populares y progresistas de la Ciudad se unan para también evitar que se sigan aplicando las políticas neoliberales que desvalorizan lo público y profundizan la desigualdad social y territorial en nuestra Ciudad. Como hemos visto en reiteradas ocasiones en nuestro país, es la aplicación de este tipo de políticas la que exige crear fuerzas represivas que impidan la genuina expresión de las demandas populares. * Senador nacional por el Frente para la Victoria. http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-130751-2009-08-28.html 7月15日 La libertad de expresión implica pluralismo, y el pluralismo implica combatir los monopolios.“Es lo más avanzado que he visto en el continente”El funcionario guatemalteco llegó ayer al país y se reunió con Cristina Kirchner. Se muestra ampliamente a favor del proyecto oficial sobre medios y considera inaceptable que aún se mantenga una ley de radiodifusión de la dictadura. Por Martín Piqué
El guatemalteco Frank La Rue es relator de las Naciones Unidas en materia de Promoción y Protección de la Libertad de Expresión. Desde que aterrizó en Ezeiza, su agenda no paró de sumar compromisos. Ayer se entrevistó con la Presidenta y hoy lo hará con los legisladores que integran la Comisión de Comunicaciones de ambas cámaras del Congreso. La Rue está interesado en impulsar el debate por el proyecto de ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. El guatemalteco leyó el libro de tapas azules que contiene el texto que pretende democratizar el mapa de medios: la famosa ley comparada que redactaron el interventor del Comfer, Gabriel Mariotto; el vicedecano de Facultad de Ciencias Sociales, Damián Loreti, y equipo. La Rue elogia el contenido del proyecto. “Es lo más avanzado que he visto en el continente y en el mundo en cuanto a telecomunicaciones, que aquí le llaman difusión de servicios de comunicación audiovisual”, dice en la entrevista con Página/12. Abogado y periodista, exiliado en Washington entre 1981 y 1993, La Rue regresó a su país para denunciar el genocidio que se había producido en la tierra multicultural de los mayas: décadas de guerra antinsurgente habían dejado 45 mil desaparecidos. En esos años La Rue trabajó junto a Rigoberta Menchú, ganadora del Premio Nobel de la Paz. El propio La Rue fue postulado para esa distinción por su labor en la denuncia y la investigación del terrorismo de Estado. Entre 2004 y 2007, por decisión del mandatario guatemalteco Oscar Berger, fue designado comisionado presidencial en Derechos Humanos. Un año más tarde, el 18 de junio de 2008, las Naciones Unidas lo nombraba relator en libertad de expresión. Su trabajo consiste en redactar un informe anual sobre la situación de la libertad de expresión en el mundo, recibir las denuncias sobre violaciones a ese derecho y hacer observaciones a los gobiernos. Con esa función ya hizo visitas a Nepal y Hungría, y tiene programada una gira por Africa. “Pero sobre todo viajo por América latina, que es mi continente”, cuenta. Apenas llegado a Buenos Aires, se encontró con un inesperado comité de bienvenida. Según una nota publicada ayer, varias entidades empresariales de la comunicación, al igual que legisladores de la oposición, habían expresado sus dudas porque La Rue había sido invitado por la Cancillería. La Rue fue invitado por el Consejo Consultivo de la Sociedad Civil de la Cancillería, que coordina Oscar Laborde. –Un diario publicó que su llegada generaba interrogantes en entidades empresariales y que la relatoría de Libertad de Expresión la ONU debe analizar las violaciones a los derechos humanos cometidas por los gobiernos de manera autónoma. ¿Se va a reunir con esas entidades? –La libertad de expresión es un derecho individual y un derecho colectivo. Es un derecho de personas y de los pueblos. Un derecho de todos, cualquiera sea su posición ideológica y su posición social. Estoy muy interesado en reunirme con todos. Por supuesto que tengo interés en reunirme con los medios más grandes, y con los propietarios de los medios o sus directores. De hecho ya tengo programada una reunión para mañana (por hoy), lo cual me alegra. Yo he sido criticado por algunos países, absurdamente, por tener un enfoque proactivo. Me dijeron que pusiera el acento en las limitaciones a la libertad de expresión. Y yo dije que mi prioridad es fortalecer el ejercicio del derecho a la libertad. Hay países donde los medios están absolutamente monopolizados, eso es inaceptable y hay que combatirlo. En segundo lugar, hay que generar mecanismos alternativos para que los sectores sociales que nunca han tenido acceso a la comunicación los tengan. A los propietarios de los medios les cuesta entender que la libertad de expresión implica pluralismo. Es uno de los principios doctrinales de los derechos humanos. La libertad de expresión implica pluralismo, y el pluralismo implica combatir los monopolios. Y me hubiera gustado que Clarín me diera el derecho a réplica. –¿La concentración mediática afecta la calidad de la democracia? –Absolutamente. A mayor comunicación y libertad de expresión, mayor democracia. A mayor concentración, menos pluralismo y diversidad, menos democracia. Hay que validar algunos criterios. Uno es el pluralismo y la diversidad, no permitir monopolios, otro es también la accesibilidad. Yo creo que todos los sectores tienen que tener acceso a expresar su opinión. Por eso le insisto a todo el mundo que la relatoría es sobre la libertad de opinión y expresión. Opinión no es sólo información. Opinión implica tener medios para expresarse. Hay que revisar nuestras concepciones. Los medios pequeños, comunitarios, pobres, son tan importantes como los grandes medios para que cualquier pueblo formule su propia opinión y llegue a su propias conclusiones. Lo que esta relatoría ataca son los mecanismos de censura. Mecanismos de censura oficial, que no son aceptables en ninguna parte del mundo. Pero la relatoría va más allá. Su función no es sólo romper con los mecanismos de censura. También es promover el pluralismo temático e idiomático. Yo vengo de un país multicultural y multilingüe, donde queremos que los idiomas indígenas mayas también sean conocidos y tengan posibilidad de difundirse. –Uno de los puntos centrales del proyecto es dividir el espectro de medios audiovisuales en tres partes iguales, el 33 por ciento para los medios privados con fines de lucro, el 33 por ciento para el Estado en sus distintos estamentos y 33 por ciento para las organizaciones comunitarias. ¿Qué opinión le merece ese principio? –Este proyecto de ley sigue los principios clásicos de la libertad de expresión y de las relatorías. Hay cuatro relatorías en el mundo. La de las Naciones Unidas, la de la OEA, la de Europa y la de Africa. Y las cuatro relatorías han coincidido históricamente en la necesidad de diferenciar los tres segmentos de comunicación comercial, comunitaria y pública estatal. Este proyecto de ley lo que está haciendo es traducir la doctrina de derechos humanos a una ley, a una guía. Y me parece muy bien. También me parece importante mencionar que las telecomunicaciones públicas, oficiales, deben ser independientes. Ese es parte del principio. Siempre hemos puesto como ejemplo a la BBC o Radio Nederlands, que son estatales, financiadas por el Estado y de la mejor calidad pero absolutamente independientes. Pero en lo que contribuye el proyecto de la presidenta Kirchner es en dividir en 33 por ciento cada segmento. Yo mismo nunca me he atrevido a dar recomendaciones tan específicas porque eso lo debe ver cada país. En nuestros países hay una sobresaturación de frecuencias, por corrupción y por mal manejo, y el espectro de radio y televisión están en desorden. Un historiador me decía que si revisáramos las grandes concesiones radiales o televisivas en América latina veríamos que todas estuvieron vinculadas a las dictaduras militares. –La ley de Radiodifusión vigente en la Argentina, la 22.285, fue inspirada por la Doctrina de Seguridad Nacional. –Exactamente. La ley de Argentina viene de la dictadura, por eso me parece extraño que haya quienes digan “no, que las cosas se queden como están y dejemos esa ley”. Nunca ningún país con dignidad democrática puede permitir que leyes de la dictadura permanezcan. Es urgente cambiarlas en todo el continente pero especialmente en la Argentina. Además, se la está intentando cambiar de una forma democrática. -Uno de los ejes del nuevo proyecto es la actividad de la televisión por cable. Hasta ahora en la Argentina el cable es considerado un servicio complementario, no un servicio básico de la comunicación. ¿Este proyecto debería legislar sobre la televisión por cable? –Un proyecto de ley tiene que legislar sobre todo lo que tenga que ver con comunicación de materiales audiovisuales. Le cuento la ironía de las ironías. En mi país, Guatemala, la televisión abierta, que cubre el 90 por ciento de la población, es un monopolio. Un monopolio extranjero. Sin embargo, la televisión por cable se volvió un medio comunitario. Todos los pequeños municipios del país, incluyendo los municipios indígenas, tienen un canal de cable local, municipal. La televisión por cable puede ser comunitaria, como cualquier otro medio. Por consiguiente, debe ser regulada. Lo que pasa es que siempre va a haber alguien que proteste, cuando los intereses económicos, especialmente monopólicos, son afectados. Pienso que ésta es la obligación de todo Estado. –Usted dice que la Argentina puede convertirse en un caso testigo de democratización del mapa de medios en América latina. Pero el Gobierno no hizo una buena elección. ¿No teme que finalmente el proyecto no sea aprobado y el fracaso se termine convirtiendo en un caso testigo, pero por la negativa? –Bueno, yo mañana (por hoy) me reúno con las dos comisiones de Comunicación del Congreso. Y pienso insistirles con el tema. Voy a pedirles conciencia. Convertir este proyecto en ley sería una muestra de la madurez política de Argentina por parte del Congreso. Nadie debe quedarse afuera de esta experiencia. Además, no entendería cuáles podrían ser las razones, en un país que goza desde hace veinte años de democracia, de querer mantener una ley de la dictadura. 7月14日 CIA ha reconocido que por orden de la Casa Blanca la agencia llevaba años ocultando al Capitolio un plan antiterrorista puesto en marcha de forma secreta por la Administración Bush después del 11-S.
Dick Cheney ocultó al Congreso un plan antiterrorista de la CIAEmilio Romero / Nueva York Poco a poco se van conociendo más detalles de lo que lleva camino de convertirse en un nuevo escándalo político en EEUU. Comenzó hace, cuando la presidenta del Congreso, Nancy Pelosi, denunció que la CIA había “mentido” sobre las técnicas empleadas en los interrogatorios a sospechosos terroristas. Los republicanos, indignados, pusieron el grito en el cielo y arremetieron contra Pelosi. Pues bien, ahora el actual director de la CIA ha reconocido que por orden de la Casa Blanca la agencia llevaba años ocultando al Capitolio un plan antiterrorista puesto en marcha de forma secreta por la Administración Bush después del 11-S. Panetta ha revelado que detrás de esa orden estaba el mismísimo Dick Cheney, ex vicepresidente del país. Panetta no ha hablado en público sobre el tema, pero el 24 de junio reunió a un grupo de congresistas para informarles de ese plan, encuentro en el que estaba una senadora demócrata que ayer confirmó a la cadena Fox el contenido de la conversación. Siempre según Dianne Feinstein, fue Cheney quien ordenó a la CIA ocultar el plan que, según el Washington Times, incluso autorizaba asesinatos en el extranjero. La Casa Blanca está obligada a informar al Congreso sobre cuestiones que afecten a la seguridad del país, motivo por el que Feinstein, que preside el Comité de Inteligencia del Senado, considera que la ocultación de ese plan constituiría un delito. “La ley es muy clara al respecto y aunque pueda entender las necesidades de aquellos días deberían habernos informado”, afirmó la senadora demócrata. Para otros lo ocurrido es mucho más grave y no dudan en tildarlo de “ilegal”. Y mientras , el Departamento de Justicia ha dejado por primera vez la puerta abierta a nombrar un fiscal especial para investigar las torturas y el papel de los altos funcionarios de Bush en la lucha contra el terrorismo, decisión que supondría un giro de 180 grados ya que el propio Obama se ha mostrado reacio a investigar esos crímenes. 7月12日 Sr Presidente de Armenia.explique lo que FIRMOHOJA DE RUTA: ¿ENTELEQUIA, ESPADA DE DAMOCLES O TERMÓMETRO?A esta altura, la denominada hoja de ruta, de autor desconocido, que habrían firmado Armenia y Turquía, no se sabe fehacientemente en qué momento y lugar, se ha convertido en una entelequia que tuvo su cuarto de hora de notoriedad al concitar la atención de toda la armenidad (1). Esta hoja de ruta, según se difundió, establece un cronograma de acciones, supuestamente negociadas entre Armenia y Turquía, para culminar, sin fecha prevista, con la apertura de fronteras entre ambos países, que viene al caso recordar, Turquía mantiene cerradas por decisión unilateral desde 1993. Según las versiones provenientes de diarios turcos de diversas cepas,a tamaño gesto de ”buena vecindad”, Armenia respondería “entregando” la república de Artzaj (Nagorno Gharapagh) a Azerbaidján, renunciando a los reclamos territoriales firmados en su perjuicio entre Turquía y la Unión Soviética en 1923, retirando de su agenda a nivel internacional las movilizaciones y reclamos tendientes al reconocimiento por parte del estado turco del genocidio cometido y, además, accediendo a formar parte de una Comisión de Historiadores que analizaría si existió o no dicho genocidio. Llama la atención, a primera vista, la desprolijidad con que se difunde el contenido, se muestra la falta de correspondencia entre las concesiones que se hacen las partes y, en particular, cómo se ignora la inexistencia de un acto formal para la firma de un documento tan importante. Que sean los diarios turcos, incluso aquellos que no son afines al gobierno de su país, quienes difunden el hecho, no modifica la realidad de que dicho documento continúe siendo oculto, y en cierta medida misterioso, y que las versiones a su respecto deban ser legalmente consideradas como oficiosas, aunque hayan sido suficientes para servir de pretexto al presidente de USA que, aludiendo a ellas, eludió su compromiso de reconocer el Genocidio cometido contra los armenios, argumentando la existencia de negociaciones entre las partes en las que él, respetuosamente, no quería interferir.(2). La invitación extendida por el presidente armenio, Serge Sarkissián al Premier Turco Erdogán, para asistir el pasado 22 de abril a un partido de fútbol disputado en Ereván, capital de Armenia, entre las selecciones de ambos países, emitió señales hacia afuera de que efectivamente se mantenían contactos entre ambos países y que a Armenia le estaba destinada, por imperio de las circunstancias, extender la invitación. Luego, a través de las declaraciones del presidente Sarkissián, el gobierno de Armenia dio a entender de manera elíptica, la existencia de dicho documento, al brindar garantías a su pueblo, afirmando que nada de lo importante, de lo fundamental, para la dignidad y la historia de los armenios se había aceptado o entregado. Seguridades brindadas sin revelar el contenido de ese supuesto documento que habría firmado y en base al cual hacía esos descargos y aclaraciones. Declaraciones realizadas sin firmeza, titubeantes, que sirvieron para acrecentar los temores y las dudas existentes, hasta convertirlas en convicciones firmes en la opinión pública dentro de Armenia y de la diáspora. Para dar mayor seguridad a las crecientes dudas existentes y confirmando los temores, la Federación Revolucionaria Armenia (FRA) que formaba parte de la coalición de gobierno, decidió alejarse de la misma y denunció la existencia de ese acuerdo. Poco después, el Comité Ejecutivo del Partido Social-Demócrata Henchakián hizo una fuerte declaración pública coincidente en el rechazo a dicho documento, en tanto que dirigentes políticos ajenos al oficialismo denunciaron la existencia de negociaciones y hablaron de “las derrotas sufridas por Armenia”. La versión turca, reconocida por USA y usada como pretexto por Obama, fue aceptada de hecho como oficial y valedera por las agencias noticiosas y tuvo su repercusión en la prensa internacional que así confirmó la existencia de dichas negociaciones y Turquía se llevó las palmas del reconocimiento internacional por su buena disposición a lograr acuerdos en busca de la paz. En este marco, tan falto de nitidez y tan cargado de significados presumibles, la diáspora fue y es coincidente en rechazar las cláusulas de ese documento virtual, y en afirmar, con diverso énfasis, que existen temas que no pueden ser objeto de negociación. En realidad, estas afirmaciones junto con las aclaraciones del presidente Sarkissián, significan que todo el contenido del documento merece rechazo. Aunque, cabe aclarar, desde el punto de vista de su efectividad, que este rechazo no va más allá de lo verbal y de algunas actitudes de denuncia. No hay, por ahora al menos, propuestas en contrapartida, respaldos y movilizaciones en Armenia y la Diáspora, negando la propuesta y respaldando posibles respuestas. Es decir que, hasta ahora al menos, la armenidad ha renunciado a hacer lo único que Armenia y su Diáspora pueden hacer con total derecho y libertad: la movilización de protesta, y las acciones de denuncia por todos los medios posibles. Hecho el planteo y el análisis de situación de lo sucedido y de lo que rodea a este documento así como su valoración en el terreno internacional, se puede conjeturar que la situación creada le brinda a Turquía, que cuenta con la bendición implícita de USA, un papel protagónico ejemplar, digno de reconocimiento como factor de paz en dicha zona y coloca a Armenia en el difícil papel de país díscolo, huraño, protestador, que no tiene amigos y al que hay que soportar por buena educación o por respeto a ciertos principios del derecho internacional. En el ámbito de la armenidad, pese a que momentáneamente se han acallado sus ecos, la hoja de ruta tiene, desde su concepción y planteo, un carácter de amenaza latente, siempre disponible para sus creadores y a la que pueden echar mano en cualquier momento, convirtiéndola, sin mayor trámite, en un factor decisivo y disuasivo para la solución de, váyase a saber qué tipo de conflicto, real o provocado, en la zona caucásica. Entretanto, mientras no sea utilizada, y dado su carácter acechante, desempeña el rol de la Espada de Damócles sobre la Nación Armenia. Además, como efecto inmediato de su difusión, este proyecto ha servido y sirve para medir la capacidad de reacción y respuesta de la armenidad ante eventuales ataques que puedan producirse sobre cualesquiera de sus partes integrantes. Esta medición la pueden hacer, y seguramente por estar dentro de sus objetivos la han hecho, los ideólogos creadores de la hoja de ruta, pues les sirve, en primer término y de inmediato, para evaluar el carácter y la intensidad de las reacciones con que puede responder o contraatacar la armenidad. Pese a esta larga lista de aspectos realmente negativos para la armenidad, que se han desarrollado en torno a la hoja de ruta, sería imperdonable que ella desconociera y no intentara beneficiarse, sacando enseñanzas del único elemento positivo que puede extraer de esta circunstancia; ella también puede y debe utilizar los indicadores que surgen al evaluar las consecuencias de ese croquis político que se ha lanzado al ruedo. Así como sus enemigos evalúan, también lo debe hacer Armenia, aunque más no sea para tomar conciencia de sus debilidades y, si existieran, eventualmente, de sus fortalezas, aunque fueren potenciales. Pero es innegable que esa toma de conciencia de su realidad, es elemento indispensable para que Armenia y su Diáspora la armenidad toda, elabore una vital estrategia de sobrevivencia. Notas 7月6日 La Iglesia y el golpe
Página/12 :: El mundo :: La Iglesia y el golpe 7月2日 La cuestión iraníPor Juan Gelman
El paso de los días va aclarando las cosas. O al revés: se acentúan los tics de la Guerra Fría, sólo que ahora es Teherán en lugar de Moscú. Los neoconservadores de EE.UU. quieren aprovechar las manifestaciones multitudinarias contra el resultado de la elección presidencial –inéditas desde las que derrocaron al sha en 1979– para “exportar la democracia” a Irán mediante una injerencia desde luego militar. Por el lado iraní, los centenares de miles que salieron a las calles de la capital y otras ciudades del país son, para el líder islámico supremo Jamenei y el presidente Ahmadinejad, “traidores” empujados por la CIA y Tel Aviv. A ver, a ver. Hace años que la CIA organiza, entrena, arma y financia a grupos terroristas como Jundullah para realizar atentados en Irán (ABC News, 3-4-07). El conocido periodista Seymour Hersh informó que a fines del 2007 “el Congreso aprobó la iniciativa del presidente Bush de destinar 400 millones de dólares a una escalada de las operaciones encubiertas contra Irán... con el objetivo de desestabilizar a la dirigencia religiosa del país”(The New Yorker, 29-6-08). El gobierno de Obama delinea planes para financiar a los disidentes iraníes continuando ese empeño (USA Today, 25-6-09). Todo esto es innegable. Lo dudoso es que sólo esas intromisiones hayan despertado semejante ira popular: siguió manifestándose a pesar de los muertos, los detenidos, los desaparecidos y los terribles castigos que prometió el gobierno. El Consejo de Guardianes de la Revolución reconoció que en 50 ciudades del país votó más del ciento por ciento de los inscriptos en el padrón. Aun así, es muy probable que Ahmadinejad haya ganado las elecciones: goza de un arraigo importante en las zonas rurales. Se llevaron a cabo más de una docena de encuestas con resultados dispares desde que el presidente iraní y el ex primer ministro Hussein Musavi anunciaran sus candidaturas en marzo de este año. La mayoría daba por ganador a Ahmadinejad, aunque algunas adictas a Musavi –como la agencia de noticias Tabnak– pronosticaban su victoria por un no creíble margen de hasta el 30 por ciento (www.counterpunch.org, 22-6-09). Fueron encuestas con indudable sesgo político. Hubo una, sin embargo, no sujeta a esas influencias, que encargaron la ABC News estadounidense y la BBC británica y realizaron entidades sin fines de lucro y de reconocida seriedad: The Center for Public Opinion de Washington y KA Europe SPRL, con asiento en Bruselas, capital de la Unión Europea. Se efectuó del 11 al 20 de mayo, un mes antes de las elecciones, y cubrió las treinta provincias de Irán con el siguiente resultado: Ahmadinejad, 34 por ciento, Musavi 14 por ciento, indecisos 27. Pero la importancia mayor de esta encuesta radica en otras cifras que explicarían la oposición de millones de iraníes que no vacilaron en arriesgar la vida. Un 77 por ciento de los interrogados se pronunció en favor de un sistema político más abierto y democrático, en el que incluso el todopoderoso líder supremo de Irán, cabeza de los ayatolás, fuera elegido por votación popular libre y directa, como las demás autoridades del país. El ayatolá Alí Jamenei, y no el presidente Ahmadinejad, es quien define en última instancia las políticas de la República Islámica. El 96 por ciento de los entrevistados reconoció que tanto el liderazgo supremo como la presidencia son instancias influyentes en el gobierno, pero un 70 por ciento piensa, con razón, que la última tiene facultades inhibidas por el primero. Un 93,9 por ciento estima muy importante que la gestión del presidente incluya la defensa de los derechos humanos. El pueblo iraní no carece de experiencia comicial –doce elecciones generales desde el triunfo de la revolución islámica– y, a diferencia de ciertas democracias más antiguas, un 94,9 por ciento de los encuestados considera muy importante o bastante importante la labor del Parlamento. El 62 por ciento opinó que era esencial la libertad de prensa, y lo mismo declaró el 87 por ciento sobre la necesidad de elecciones libres. En cuanto a si el gobierno había reducido el desempleo y la inflación, los pareceres se dividieron. Pero a la pregunta de si Ahmadinejad había cumplido su promesa de “poner el dinero del petróleo en las mesas del pueblo”, el 58 por ciento dijo “no”, contra el “sí” del 27,8 por ciento. Hay otros índices significativos: la mayoría de los interrogados se pronunció a favor de negociar con EE.UU., resolver conjuntamente el problema iraquí y cesar el apoyo iraní a los grupos armados iraquíes, ampliar las relaciones comerciales y políticas con otros países, aceptar asistencia médica, educativa y humanitaria del exterior. Estas aspiraciones mueven a creer que no todos los manifestantes eran “traidores” a Irán. Antes, por el contrario. 6月29日 Ante este avance tengamos un PINITO a mano
http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-127421-2009-06-29.html Esta nueva derechaCon los resultados en caliente, queda en claro que estas nuevas figuras siguen un modelo sin raíces, surgido de los negocios y supuestamente “eficiente”. Y el gran símbolo de este estilo es un señor italiano llamado Berlusconi.
Opinión
El modelo del Cavaliere
Por José Natanson El surgimiento de una nueva derecha no es un fenómeno limitado a la Argentina, sino una tendencia más general que tiene un origen geopolítico. Entre mediados de los ’80 y principios de los ’90, Estados Unidos decidió que había llegado el momento de dejar que la democracia volviera a América latina. Los brotes guerrilleros y los movimientos populares que en el pasado espantaban a Washington estaban o aplastados o domesticados, y desde 1989 la caída del Muro de Berlín había desactivado el riesgo de que la región siguiera el ejemplo de Cuba y se alineara con la Unión Soviética. A este Washington más tolerante y democrático se sumó la creciente conciencia internacional acerca de las violaciones a los derechos humanos por parte de las dictaduras, sobre todo en Argentina, Chile y Centroamérica. Y también la imprevisibilidad de los gobiernos autoritarios: al fin y al cabo, fue un militar y no un líder izquierdista quien decidió invadir las Malvinas y declararle la guerra nada menos que a Gran Bretaña. En el nuevo mundo unipolar, hasta el último rincón del planeta quedó expuesto a la influencia estadounidense, pero era una influencia distinta, más difusa, menos directa. Tras el 11 de septiembre, Washington cerró el círculo de su nueva doctrina de seguridad (el enemigo ya no era el comunismo sino el terrorismo) y desvió su atención a lugares más remotos y urgentes. Esto explica el giro a la izquierda en América latina y el tranquilo ascenso de líderes y partidos que en el pasado seguramente hubieran sido bloqueados por Estados Unidos mediante la desestabilización o el golpe de Estado. Y esto explica también que esté surgiendo, más lenta y dificultosamente, una nueva derecha. Es nueva porque es democrática: aunque la tentación de la desestabilización y el golpe están presentes, sobre todo en los países institucionalmente más frágiles y económicamente más concentrados, como Bolivia, insistamos en que el componente democrático tiene un sentido más profundo y estructural: es una derecha que defiende electoralmente los intereses (empresariales, económicos) y valores (estabilidad, orden en las calles, propiedad privada) que en el pasado se imponían por las armas. Esa es la novedad.
EntrepeneursEl progreso individual y el ascenso como fruto del esfuerzo son desde siempre valores importantes para la derecha, que no sólo no reniega del individualismo, sino que incluso lo considera un motor clave para el progreso de la sociedad (lo cual explica, según la famosa tesis de Norberto Bobbio, que la derecha acepte las diferencias sociales, es decir la desigualdad, lo cual produce a su vez una visión definida del balance Estado-mercado y del rol de este último en la economía y en la sociedad). Así, frente a una izquierda que tradicionalmente ha buscado a sus líderes en los movimientos colectivos (sindicatos, partidos, asambleas), hoy existe una derecha que ha hecho del mundo empresarial la cantera de la que salen sus dirigentes más taquilleros. Un rápido recorrido por América latina ayuda a comprobar esta intuición. El próximo miércoles asumirá la presidencia de Panamá Ricardo Martinelli, millonario propietario de la cadena de supermercados Super 99 y –dato a tener en cuenta– el primer presidente desde la recuperación de la democracia que no proviene de los partidos tradicionales. Hace poco menos de un mes dejó la presidencia de El Salvador Elías Saca, un empresario perteneciente al derechista Arena. En Chile, todas las encuestas señalan como el favorito a Sebastián Piñera, el propietario de LAN y poseedor de una fortuna de 1200 millones de dólares (y el único líder importante de derecha que votó por el No a Pinochet en el plebiscito de 1988). Durante seis años gobernó México Vicente Fox, que ingresó a Coca-Cola como supervisor de reparto y fue ascendiendo hasta convertirse en gerente de la división latinoamericana de la empresa. Y ahí está también el pintoresco magnate ecuatoriano Alvaro Noboa, el rey de los exportadores de banano y camarón, que había salido segundo en tres elecciones presidenciales y quedó tercero en las últimas.
Populismo de derechaLa nueva derecha de Mauricio Macri y Francisco de Narváez, que ayer consolidó su primacía en la Capital y ganó la elección en la provincia, es parte de esta tendencia latinoamericana más amplia. Y como el origen de nuestra política hay que buscarlo siempre en Europa, la comparación transatlántica ayuda a explorar algunas claves de este nuevo fenómeno, aunque el paralelismo más pertinente no sea la reaccionaria y dogmática derecha del PP español, ni la sobria centeroderecha socialcristiana alemana ni el tradicional partido conservador británico, sino la nueva derecha italiana que desde hace un par de décadas lidera Silvio Berlusconi. En ambos casos, en Argentina y en Italia, el origen se remonta a un colapso político y el estallido de una crisis de representación, por imperio de las cacerolas (acá) o de la investigación judicial de la Tangetopoli (allá). Como los líderes de Unión-PRO, Berlusconi es un símbolo de la alianza entre negocios (aunque hay que reconocerle al Duce que él sí hizo su propia fortuna), medios de comunicación (Berlusconi fue el primer empresario televisivo en romper el monopolio de la RAI) y deporte (es el dueño del club Milan). Pero no es sólo el origen empresarial ni la capacidad de expresar la poderosa fusión entre espectáculo, política y deporte lo que emparienta al líder italiano con los jefes del peronismo disidente, sino también una manera particular de entender la política. Desde un carisma muy mediático pero no por eso menos real, los tres han logrado construir una relación directa con el electorado (Berlusconi, pese a todas sus boutades o debido a ellas, es el dirigente más querido de Italia) y afirmar una popularidad que traspasa las fronteras de clase, lo que da forma a una especie de populismo de derecha. Hay en ellos un fondo común ultrapragmático que les permite moldear su discurso de acuerdo con la necesidad del momento. De Alsogaray o Cavallo podía pensarse cualquier cosa, menos que alguno de ellos propondría, en la misma campaña, eliminar las retenciones, quitar el IVA a los alimentos y extender masivamente los planes sociales –es decir, desfinanciar totalmente al Estado–, como hizo De Narváez en los últimos meses. Y también hay en Macri y en De Narváez, como en Berlusconi, una tensa combinación de conservadurismo y liberalismo, que si por un lado implica una relación cercana con la Iglesia (Berlusconi acompañó a los obispos italianos en su resistencia a la despenalización de la eutanasia y se opone a la legalización del aborto), por otro se traduce en una libertad muy moderna –y en el caso del italiano muy vistosa– de la vida privada. Estos vacíos y estas tensiones requieren necesariamente un cemento que los unifique más allá de la popularidad de los líderes. Berlusconi lo encontró en el terror a la inmigración norafricana y su campaña para endurecer las leyes, que la semana pasada quedó crudamente comprobada con la violenta expulsión de los gitanos de Nápoles. ¿Ocupará la inseguridad el lugar en el proyecto nacional de Macri y De Narváez que ocupó la inmigración a la candidatura de Berlusconi en 2007? Podría ser, pero sólo podría. Aunque el tema fue uno de los ejes de la campaña y en buena medida explica el ascenso del peronismo disidente en la provincia de Buenos Aires, la experiencia enseña que las elecciones presidenciales suelen estar dominadas por otras cuestiones, de la economía a la política, y que la inseguridad resulta decisiva básicamente en los comicios distritales. Hasta ahora.
Algo más que jabón en polvoMacri y De Narváez son empresarios y no economistas ultraideologizados, como sus antecesores Alvaro Alsogaray, Domingo Cavallo y Ricardo López Murphy. Quizás por eso, porque provienen del flexible y pragmático mundo de los negocios y no de las consultoras o las cátedras de economía (en sus propias palabras, del mundo de la acción y los hechos y no del mundo de los discursos), ambos han comprendido una verdad esencial que sus antepasados nunca lograron entender: para ganar una elección y gobernar es necesario contar con el apoyo de al menos un sector de los votos y del aparato del peronismo. Y si Menem consiguió en su momento reconvertirse a la derecha luego de una larga y muy tradicional carrera en el PJ (fue gobernador, estuvo detenido por los militares y acompañó a Cafiero en la renovación peronista), los jefes de Unión-PRO avanzan por un camino inverso: su plan es llegar al peronismo desde la derecha y no a la derecha del peronismo. Menemismo por otros medios. Por eso, el peor error que se podría cometer en la lectura de los resultados de ayer es pensar que la consolidación electoral del macrismo y el ascenso rutilante de De Narváez se explican simplemente por la astucia de la publicidad, el poder de sus millones o la influencia de los medios de comunicación. Desde que en 1952 Dwight Eisenhower se convirtió en el primer candidato presidencial en apelar a los servicios de una agencia de publicidad, el marketing político ha ido ocupando cada vez más espacio en las campañas. Y aunque las primeras teorías hablaban de vender a un candidato como si se tratara de jabón en polvo, desde hace al menos dos décadas sabemos que esto no es posible, que la publicidad y el dinero y la televisión no alcanzan para ganar una elección (aunque sí para otras cosas, por ejemplo para hacer conocido –instalar– a un postulante). Hay miles de ejemplos de brillantes campañas publicitarias y millones de dólares convertidos en unos pocos votos, el último de los cuales fue el patético ensayo presidencial de Jorge Sobisch. Del mismo modo, si por un lado es cierto que algunos medios de comunicación contribuyeron al ascenso de De Narváez, el consenso mediático tampoco alcanza por sí mismo para ganar una elección como la de ayer. También hay miles de ejemplos de candidatos que, pese a la oposición de buena parte de los medios, ganaron las elecciones (la reelección de Chávez, por ejemplo, o la victoria de Ricardo Lagos en Chile en el 2000). Con esto se pretende señalar algo evidente, pero que, a la luz de algunos comentarios de los últimos días, vale la pena subrayar: el ascenso de la nueva derecha no se explica por los consejos de Durán Barba ni por la campaña de Agulla, y ni siquiera por las fortunas de sus candidatos, sino por un contexto geopolítico nuevo y, en la Argentina, por la muy política estrategia de sus líderes de morder un sector del peronismo en el conurbano, construir a una candidata imbatible en la Capital y, sobre todo, ganar la disputa con el panradicalismo por el voto anti K. En suma, un fenómeno que no es ni publicitario ni mediático, sino estrictamente político. Por supuesto, explicarlo en términos de marketing quizás resulte tranquilizador para las conciencias progresistas que se niegan a aceptar que la derecha puede ser popular incluso en los sectores más pobres, pero ayuda muy poco a entender las cosas.
6月27日 EL Irán de Ahmadinejad, que otorga a los desheredados del mundo la voz de la que carecen.Esa Voz que occidente no escucha,que a los medios no le importa .... http://www.kaosenlared.net/noticia/iran-triunfo-los-desheredados Irán: El triunfo de los desheredadosTienen el espíritu vuelto hacia ese hijo del pueblo y esa Revolución que convirtió al hijo de un herrero en el servidor de un pueblo, pueblo determinado a transformar la historia del mundo. |
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